LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Alerta zombie

El zombie es la banalidad del mal de Hannah Arendt pues «actúa según las reglas del sistema al que pertenece sin reflexionar sobre sus acciones» y «comete actos de extremada crueldad sin discernir» o «reflexionar sobre sus consecuencias».

Berlin 1945Cuando terminó la II Guerra Mundial, las potencias vencedoras se propusieron, entre otras cosas, dar un castigo ejemplar a los crímenes de guerra de los vencidos. En primer lugar porque es lo que toca en estos casos, en segundo lugar porque el exterminio sistematizado de millones de personas había rebasado con creces las barbaridades que todas las partes cometen en tiempos de guerra. Nadie habla de las atrocidades cometidas por los Aliados, donde parece que los rusos se lucieron especialmente. Pero la Unión Soviética perdió a 20 millones de personas y además ganó la guerra. Nadie iba a quejarse mucho cuando los alemanes tenían el premio a la eficiencia criminal masiva y además habían pretendido conquistar el continente.

El caso es que ya en los primeros años de la ocupación, los americanos, que empezaron a poner orden y financiaron la reconstrucción, se dieron cuenta de que lo del castigo ejemplar iba a estar complicado. Por supuesto que podían celebrar unos cuantos juicios, meter en la cárcel a algunos oficiales antes de tirar la llave y ejecutar a otros. Pero si se quería realmente hacer justicia, había que procesar a un montón de gente que, según lo veían los americanos, era necesaria para volver a poner al país en marcha, algo de lo que ellos no podían (ni querían) hacerse cargo. Eso sin contar con los miles de obreros poco cualificados que participaron en crímenes de guerra.

One-Two-ThreeEl resultado es que el anunciado castigo ejemplar solo fue testimonial y dirigido hacia unos cuantos jerarcas. Se celebraron algunos talleres motivacionales (que me hubiera gustado mucho ver) dentro de la llamada «desnazificación», y se confió en que la reforzada presencia de la cultura americana (a través del cine, la música, la televisión y productos de consumo masivo) hiciera su trabajo.

Mientras tanto, la Unión Soviética montaba su propia versión del III Reich (sin holocausto pero con méritos propios), con la máscara del socialismo y la legitimidad de haber liberado a media Europa. En Alemania y Austria la cosa se fue procesando y durante años se alternaron la culpa y la negación. Eso en la parte occidental, porque en Alemania Oriental, la cultura del control y la homogeneización totalitaria tomó el relevo en forma de un Estado policial en el que todos espiaban a todos.

Fichas de la StasiCuando yo estaba en la Universidad, tenía una profesora de alemán que nos introdujo en la lectura de Christa Wolf para a continuación, en pleno entusiasmo, contarnos que había sido informadora de la Stasi (Inoffizieller Mitarbeiter) y preguntarnos si seguíamos siendo fans de sus libros después de saberlo. Supongo que fue algún tipo de experimento. La respuesta fue negativa. Yo al menos nunca volví a leer a Christa Wolf y desde luego dejó de caerme bien.

Por aquel entonces no sabía que durante la Guerra Fría hasta los gatos eran informadores en la RDA y que Christa Wolf era al menos considerada una «informadora reticente» por sus supervisores. Pero al igual que con el exterminio de los judíos europeos, el «reparto» de la responsabilidad y la falta de entusiasmo no atenúan la gravedad del crimen. Tampoco la «obediencia debida» otro intento de lavado de culpas en el mar de la colectividad y la burocracia como se ve muy bien en la película de 2008, El lector, basada en la novela del juez Bernhard Schlink, en la que se trata de defender la idea de que Hanna Schmitz, guardia de las SS, es menos culpable de sus crímenes por ser analfabeta.

The Walking Dead¿Y a qué venía todo esto? Pues la verdad, yo en lo que estaba pensando es en la serie de TV The Walking Dead, que a pesar de su conservardurismo, el despliegue survivalista y el exceso de intimismo de la última temporada, me sigue gustando. La asociación mental es fácil. El zombie es la banalidad del mal de Hannah Arendt, pues «actúa según las reglas del sistema al que pertenece sin reflexionar sobre sus acciones» y «comete actos de extremada crueldad sin discernir» (le da igual comerse un caballo o un humano) o «reflexionar sobre sus consecuencias», simplemente obedeciendo, en este caso a su instinto devorador de carne, en lugar de a sus superiores.

En su informe, Hannah Arendt explica por qué hombres como Eichmann renuncian a tener criterio (o lo que es lo mismo, por qué renuncian a su libertad) y las consecuencias que eso conlleva. Los zombies han perdido la voluntad crítica (y por tanto la libertad) forzosamente, contagiados por un virus, lo que nos hace sentirnos más cómodos a la hora de aceptar que el mundo entero se haya vuelto así. También nos libra de culpa. El fin del mundo llegó porque una enfermedad misteriosa diezmó la humanidad, no porque hayamos dejado avanzar el totalitarismo hasta destruir la civilización por completo. El llevar la pérdida de libertad de los muertos vivientes a la pérdida total de pensamiento y de capacidad comunicativa hace también que sea más fácil matarlos como a chinches.

Lo que salva la cursi última temporada de The Walking Dead es el episodio en el que un personaje (una niña de 11 años) es incapaz de entender que los zombies son malos y es necesario matarlos. La niña les da de comer, les pone nombre e incluso juega con ellos como quien lo hace con un hermano deficiente mental que puede hacerte daño porque no controla su fuerza.

Shaun of the dead(ATENCIÓN: SPOILER) La cosa se vuelve dramática cuando mata a su hermana para verla «despertar» como otra niña distinta, dócil y manejable. Los adultos a cargo se preocupan mucho, como es lógico. Uno de ellos propone llevarla al psicólogo, pero como están en mitad de un holocausto zombie, no hay ninguno a mano. Finalmente, cuando uno ya está esperando tres capítulos de terapia improvisada, deciden llevar a la niña al bosque y ejecutarla.(FIN DEL SPOILER)

Me pareció atrevido para la Fox y su serie estrella de los últimos años, con la que además aprendemos valiosas lecciones como que no se puede sobrevivir en soledad, que hay que desconfiar de las eco-aldeas, que de la ropa blanca la sangre sale fatal, y que si montas un huerto te comerán los zombies.

Hannah ArendtVolviendo al tema, es importante repetir que la banalidad del mal no rebaja la culpa, en todo caso la democratiza, y Hannah Arendt justamente alerta de que su interpretación de los actos de Eichmann es mucho más grave que la que defiende que los dirigentes nazis eran enfermos psicópatas y que por tanto es más fácil que vuelva a suceder algo así, incluso en una democracia.

La burocratización, el miedo y la renuncia a la propia libertad que llevan a la banalidad del mal no se dan solo en la administración pública. Tu vecino, tu compañero de clase o el panadero, cualquiera puede ser un walker. Cada parcelita de libertad personal a la que renunciamos nos hace un poquito zombies. Si nos la quitan a la fuerza, es posible que no podamos hacer nada sin acabar apaleados, en la cárcel o ambas cosas, pero no debemos olvidar nunca que es nuestra y que también lo es la responsabilidad de recuperarla.

Y en medio de esta alerta zombie dediquemos unos minutos a recordar aquel tiempo en el que los zombies volvían del otro mundo…por amor.

«Alerta zombie» recibió 1 desde que se publicó el jueves 15 de mayo de 2014 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por María Rodríguez.

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] El bien y el mal, es una de ellas; otra, la idea romántica del amor. Pensamos en el amor como la base indiscutible de una relación de pareja. Un amor eléctrico, sublime, que durará para siempre, «atravesando océanos de tiempo» si fuera preciso. […]

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.

Grupo de Cooperativas de las Indias.
Visita el blog de las Indias. Sabemos que últimamente no publicamos demasiado pero seguimos alojando a la red de blogs y a otros blogs e iniciativas de amigos de nuestras cooperativas.