LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Amado lobo

Suelen contarnos la imposición del cristianismo como un proceso natural frente al que no hubo casi resistencia. Entre el Edicto de Milán de Constantino (313 EC) y el edicto de Tesalónica de Teodosio (380 EC), es decir, entre la legalización y la imposición como único culto legal, el breve paréntesis de Juliano (360-363 EC) apenas pasaría de anécdota histórica.

La verdad es que hizo falta toda la potencia de la maquinaria imperial para que una secta intolerante y monoteista, con una concepción literal de sus mitos, se impusiera a siglos de tradiciones politeistas. Un dios que no representaba un arquetipo ni se basaba en un arcaico relato moralizante, sino que pretendía ser una pretendida verdad histórica, no se impone así como así tras siglos de inclusión basados en la interoperabilidad de los distintos mitos y arquetipos de cada pueblo llegado al imperio.

Es conocido que el Occidente ibérico había mantenido una considerable autonomía religiosa. La conocida ara dedicada a Erudinus (foto derecha), aparecida en el Pico de Dobra (Santander) y fechada 30 años después del decreto de Teodosio es sin duda representativa y son muchos los expertos que han apuntado a una supervivencia de los cultos celtíberos a la cristianización incluso en el siglo V.

El Lobo y la OsaPero aún en este marco la estela del lobo y la Osa que se conserva en el Museo Arqueológico de Asturias, datada en el siglo V, representa una anomalía.

El lobo es una importante figura en el arte ibérico preromano. Como guardián del Hades y las aguas subterráneas, representa una puerta a lo terrible, al mundo subterráneo de los muertos, así que logicamente nunca fue representado bajo estrellas. Mucho menos indicando estas un sentido de marcha. De hecho todos las representaciones bidimensionales prerromanas e iberoromanas de lobos miran de derecha a izquierda.

La aparición en la misma zona de un templo a Mitra, datado un tanto a ojo entre los siglos tercero y cuarto, claramente excéntrico en el mapa romano de cultos, parece reforzar la idea de que el Occidente ibérico pudiera haber representado, aún en los siglos IV y V un espacio de pervivencia, sino de exilio, para los disconformes con la reforma religiosa monoteista.

El mito del lobo y la Osa tal cual es contado por los indianos, parece tener cierta verosimilitud histórica entre las brumas del Bajo Imperio en la península ibérica.

«Amado lobo» recibió 0 desde que se publicó el lunes 4 de mayo de 2009 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.