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Atrevimiento sobre el nacionalismo vasco

Dos anécdotas y dos reflexiones que dan un cuadro, no sé si equivocado, sobre el nacionalismo vasco en una clave que va más allá de los programas:

  1. Ayer, en Ayala, escuchamos una conferencia sobre el canciller Pero López de Ayala. En ella aparecían instituciones como la «guerra privada» entre familias (por la cuál el padre del canciller ganó el señorío de Ayala) propias del mundo premoderno y la forma de la comunidad real en la época.

    Pero lo curioso es que en la tertulia posterior todos, pero todos -y no era para nada una reunión aristocrática- eran descendientes directos de los personajes de la época. La Historia para ellos era la historia de sus linajes, de sus familias. Cada generación de cada una de ellas había sido comunidad real de las otras. La continuidad de las familias en los pueblos de Vizcaya y alrededores generó una cultura que sigue viendo el tiempo en una lógica de identidad no imaginada… eso sí, limitada a las familias (no necesariamente de apellidos o abolengo vascos) que permanecieron en un mismo lugar generación tras generación

  2. El otro día en el «Euskal Museoa» un chico con esa estética tan característica de la izquierda abertzale enseñaba, frustrado, el museo a unos amigos que hablaban entre ellos en francés y en euskera con él. Ellos se emocionaban cero. El se iba sintiendo cada vez más violento y acelerando el paso. Se hicieron las tres plantas en lo que yo me hice una. Lo que sentí, y a lo mejor es un atrevimiento, es que quería enseñarles el «museo de la nación» y sin embargo allá, en un museo de la vida cotidiana del campesinado, los pescadores y pastores vascos, no encontraba nada -más allá de algún tópico menor- que le identificara lo más mínimo.

Mi impresión es que el nacionalismo peneuvista se nutrió mucho de una identidad que venía a decir que nacionales vascos eran aquellos que tenían una visión de la Historia como destilado intergeneracional de una memoria familiar compartida con los vecinos. Vasco sería el que era capaz de identificar y proyectar una comunidad real local en el tiempo. De ahí la limitación original a Vizcaya y los cuatro apellidos vizcainos. Y también que luego esa limitación se abriera sin mayores dificultades (¿no eran acaso parte de la familia todos esos ingenieros que habían venido Bilbao desde media Europa y que habían casado con familias locales? ¿No tenían la misma memoria familiar los de 4 apellidos que el que había casado con alguien «de fuera» en el siglo XV (harto frecuente) o en el XX?). El nacionalismo vasco original tiene mucho de prenacional y he ahí su originalidad. Como digo muchas veces, la «tribalidad» que le adjudican sus críticos desde el nacionalismo español es justamente su aspecto más positivo: su forma de afirmar la comunidad real frente a la comunidad imaginada (española) que se expandía con la industrialización y el nacimiento de la unidad de mercado que sigue a las guerras carlistas.

En cambio, el nacionalismo de la izquierda abertzale sería un nacionalismo perfectamente contemporáneo, basado en una comunidad imaginada canónica… que por lo mismo incorpora sin mayores problemas a los jóvenes desarraigados urbanos de los 70 y 80 que no se sienten identificados para nada con la memoria rural familiar, tradicional, de los peneuvistas y de un museo de la vida cotidiana preindustrial.

Osea, con los cambios sociológicos generados por la industrialización y las migraciones, el nacionalismo canónico del PSOE antes de la guerra y de la izquierda abertzale desde los 60 y70, llevaban las de ganar: integraban, a base de la comunidad imaginada, pero sin duda mejor que desde la querencia del nacionalismo vasco original por la comunidad real, donde si tu memoria no estaba ligada a un pueblo o una casa, resultabas extraño a la conversación. Los gorkas y nagores de apellidos extremeños o andaluces, simplemente no podían explicarse y explicar a sus familias sobre el segundo y si sobre el primero.

Y por cierto que me pregunto si no es tiempo ya, ahora que emerge una nueva comunidad real de repensar de forma nueva todas esas categorías y asumir una identidad basada en la comunidad real en la que hoy vivimos.

«Atrevimiento sobre el nacionalismo vasco» recibió 0 desde que se publicó el martes 12 de julio de 2011 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

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