LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Chateando con la tostadora

Hasta ahora los spimes hacían al relato, ahora hacen el relato. La “Internet de las cosas” empieza a convertir la conversación humana en sólo una fina capa de la gran charla cibernética. Tu tostadora ha abierto una cuenta de mensajería instantánea.

Decir spime hasta ahora era hablar de un relato incrustado en las cosas, hecho por humanos y basado en la web. Spime era el vino que nos contaba su añada, su traza, su huella ecológica y nos permitía reservar una habitación en el hotel anexo a la bodega. Spime era el objeto informacionalmente hipersignificado. Hacer spimes era el arte de contar historias y poner enlaces entre las cosas y la infoesfera.

Pero las cosas pueden hablar más rápido, más concretamente, con mayor claridad que nosotros. De hecho, ni nos necesitan. Sólo piden línea.

La idea: abrir un usuario de chat a cada objeto, permitirle enviar datos ambientales de todo tipo (tantos y tan diferentes como sus sensores permitan), intercambiarlos con otros electrodomésticos espías, agregarlos y finalmente obtener información ubicua, estadísticamente relevante sobre cualquier cosa en cualquier lugar.

Pero para esto no vale con un SMS. La Internet de las cosas comienza como el Jabber de las cosas, una versión del protocolo libre XMPP (el mismo que usan gtalk o la mensajería indiana). La idea: dar complejidad a los mensajes e independizar la charla continua de los cacharros hablando entre si incluso de la conectividad directa a la red. Si no hay wifi, caza UMTS, GPRS o GSM… y se pone a contar.

Por eso desarrollan nuevas plataformas para gestionar la chachara masiva de millones de chivatos silenciosos.

Se nota el cambio. El estado del arte de los spimes está cogiendo cabeza en el mundo de los saraos sociotecnológicos a las reiterativas charlas y conferencias dospuntoceristas.

La conversación práctica va mucho más allá del relato de intenciones y futuros. Los primeros proyectos materiales apuntan a cambios importantes relacionados con la sostenibilidad:

  1. Preparar el mundo para la energía en red distribuída, las famosas grids inteligentes donde gracias a sistemas libres de computación en nube, es posible que cada casa o pequeña urbanización produzca su propia energía, optimice su consumo y cubra los déficits con los excesos de producción de otros.
  2. Medir las variables del cambio climático con fiabilidad, no con unos centenares de estaciones, sino con millones de objetos que aprovechen sus sensores para generar la mayor base de datos jamás existente de información metereológica

Por supuesto no todo es verde en este bosque. La información es el oxígeno de la inteligencia y ya hay quien piensa que en el futuro de la recolección de datos masiva que tanto gusta a los analistas tienen más potencial los microgadgets que los agentes, espiar entornos que espiar personas o descuartizar estadísticas oficiales.

Lo que es seguro es que pronto dejaremos de ensoñar que pasaría si las cosas hablaran para empezar a contrastar datos con el Google Trends favorito de nuestra tostadora.

«Chateando con la tostadora» recibió 0 desde que se publicó el Lunes 5 de Octubre de 2009 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.