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Co-living en DVD

El co-living triunfa en las series de televisión al punto de retorcer los guiones para que los personajes sigan viviendo juntos. ¿Es el hambre de comunidad lo que hace que triunfen entre el público?

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roommates or soulmatesEl co-living es una tendencia dentro de la cultura sharing que podríamos definir como el compartir piso de toda la vida enriquecido con experiencias comunitarias, dinámicas, actividades y proyectos comunes.

En su modo tradicional, el de compartir piso, ha sido y es también una experiencia vital significativa para mucha gente, pero de otro cariz, más cerca de una estación ineludible en la vida, como ir a la universidad o comprar tu primer ordenador, que se recuerda con cariño. Ha sido y es el primer paso a la libertad y la independencia en lugares donde los precios de la vivienda y la precariedad laboral impedían – e impiden – dar un salto directo de la casa de los padres a una propia.

Ahora, como veíamos en este post, el compartir piso renace en forma de co-living, a través de gente que busca una experiencia relacionada con «el nuevo compartir», muy cercana al sentimiento comunitario pero sin tanto compromiso como el que exigen las comunidades intencionales o las eco-aldeas.

colivingPara una adicta a las tele-series como yo, es inevitable establecer el paralelismo. ¿Por qué tantas series de éxito tienen lugar en pisos compartidos? ¿por qué las «comunidades familiares alternativas», las familias formadas por algo distinto a papá, mamá y su prole, tienen siempre cabida en un guión de televisión?

Desde luego abarata los costes de plató y facilita el trabajo de los guionistas, ya que una casa con mucha gente o gente muy distinta da mucho más juego que una familia nuclear tradicional.

Pero hay algo más. El modelo funciona, al público le gusta. Y es que aunque las sit-coms sean una expresión exagerada y acelerada de situaciones cómicas resultado de la interacción entre los personajes, no dejan de resultarnos creíbles, sobre todo porque ¿quien no ha tenido auténticos momentos sit-com compartiendo piso?

Y no solo eso. Además de la parte cómica, estas series siempre transmiten el gusto por estar juntos, la construcción y la lucha entre compañeros, la sensación de que en compañía de otros se llega más lejos, se es más feliz. ¿Por qué sino se aguantarían las manías del otro? ¿por qué se renuncia al garaje o al despacho para sacar un dormitorio más? ¿por qué se gasta dinero en agrandar el salón?

Compartiendo piso

  • AlfAlf (1986-1990): Aunque muy cercana a la sit-com de familia tradicional, qué podía haber más alternativo en los 80 que tener un alien alojado en casa, con cultura y costumbres tan alejadas de las de la buena familia americana como comer gatos o ser alérgico a los bebés. Es también un buen ejemplo de la cercana relación con los vecinos, aunque esté pensada para crear tensión ante la posibilidad de que descubran que en el garaje se oculta un extraterrestre.
  • Las chicas de oro (1985-1992): El aumento de la esperanza de vida y sobre todo de su calidad a partir de los 50 años, hizo posible esta sit-com en la que las que comparten casa son mujeres de «edad avanzada», divorciadas o viudas, en plena forma y hasta con ganas de marcha. Al principio, una de ellas sub-alquila a las demás el chalet de Miami en el que hasta entonces vivía con su último marido. Poco después, las otras tres acaban convirtiéndose en copropietarias a partes iguales de la casa.
  • Friends (1994-2004): Los compañeros de piso que batieron records de audiencia nada menos que 10 años seguidos. Seguramente la serie con más cameos (y más largos) de la historia. La caricaturización de los personajes y la parte romántica encontraron una fórmula de éxito. Los actores pasaron de cobrar 1.600 dólares a 1 millón por episodio cada uno (eso sí, todos cobraban lo mismo). Los productores estaban preocupados porque había más diálogos que acción, contradiciendo una de las reglas de oro de las sit-coms, pero entonces las encuestas mostraron que lo que querían los espectadores era que los 6 personajes estuvieran en la misma habitación… hablando.
  • The Big Bang TheoryThe Big Bang Theory (2007- ): Una sit-com que tiene como personajes a un grupo de físicos frikis con problemas para encontrar novia y en cuyo guión participa un auténtico experto en la materia. La serie ya ha cumplido 8 años y sigue dando buenos resultados, incluso ha incluido a un personaje femenino atípico muy alejado de la chica guapa y superficial por la que se supone suspiran los nerds.
  • Spaced (1999-2001): Aunque es anterior en el tiempo, dejamos para el final la mejor serie de compañeros de piso de todos los tiempos, el primer experimento del trío Wright-Pegg-Frost e incomprensiblemente poco conocida. Tim y Jessica se conocen buscando piso y acaban haciéndose pasar por una pareja para poder alquilar un apartamento que exige esa condición. En la casa hay dos apartamentos más, uno donde vive la dueña, Marsha, y otro donde vive Brian, un excéntrico artista. El elenco lo completan los mejores amigos de Tim y Jessica. El resultado es un cuadro perfecto de la cultura friki de los 90, con el nivel óptimo de absurdo y unos diálogos desternillantes.

Modelos alternativos de familia

  • Kate & Allie (1984-1989): Dos amigas divorciadas que deciden vivir juntas y co-criar a sus respectivos hijos. Al principio, una de ellas trabaja y la otra se ocupa de la casa pero en la quinta temporada abren su propia empresa conjunta. La serie estaba pensada solo para 6 episodios pero la acogida fue tan buena que se terminaron emitiendo 122 episodios a lo largo de 6 temporadas.
  • Full HousePadres forzosos – mucho más amable el título original «Full House» – (1987-1995) era una sit-com sobre valores familiares con cameos maravillosos nada menos que de los Beach Boys. La novedad radicaba en que no había ninguna mamá y en cambio había tres papás: el cuñado y el mejor amigo del padre viudo de tres niñas pequeñas. Acuden en su ayuda cuando se queda solo y se acaban convirtiendo en un nodo familiar irrompible. Cuando el cuñado rockero deja por fin de ser soltero, se muda allí con su mujer y allí co-crían a sus gemelos cuando nacen. En esta serie empezaron su carrera las gemelas Mary-Kate y Ashley Olsen que se turnaban para interpretar a la hija pequeña. Que las dos se turnaran no era la idea inicial, pero en el casting, su madre, al parecer, las presentó drogadas, consiguiendo así que una de ellas se llevara el papel al ser las únicas niñas que no lloraban. Cuando al empezar el rodaje resultó que lloraba como las demás, se decidió utilizar a las dos por turnos.
  • Big LoveBig Love (2006-2011): Una joya de la psicología y la gestión comunitarias, que fue perdiendo fuelle cuando se acumularon demasiados dramas. Bill Henrickson, un mormón-polígamo-clandestino-progresista, vive junto a sus tres esposas y todos sus hijos en Sandy (Utah). Los conflictos más interesantes se dan con las comunidades polígamas conservadoras que viven en una especie de eco-aldea precaria. Bill es un empresario urbanita de éxito y por tanto, vive más cerca de la abundancia: Sus mujeres tienen una casa para cada una, aunque eso sí, contiguas y con un gran patio compartido con piscina, donde los niños forman su propia tribu, saben cual es su casa pero también saben que pueden entrar a cualquiera de las otras con cualquiera de sus otras mamás.
  • The Fosters (2013- ): Producida por Jennifer López, es una serie de escaso interés que ha conseguido posicionarse como el culmen de la familia alternativa. Lena y Stef son una pareja de lesbianas, una blanca y otra negra, que crían al hijo biológico de una de ellas y a dos gemelos hispanos adoptados. El cuadro lo completa la acogida temporal de una adolescente «en conflicto con la ley penal».
  • The Walking Dead (2010- ): En el apocalipsis zombi hay dos lecciones claras: ningún experimento urbanístico dura mucho tiempo y la unión hace la fuerza. El resultado es una comunidad de nómadas de todos los colores y edades en busca de la tierra prometida, que en el camino comparte todas las tareas, incluida la crianza de los niños que siguen vivos.

Las hay para todos los gustos pero todas reflejan, cada una a su manera, ese gusto por estar juntos, la gestión de los «comunales caseros», la necesidad de vivir los valores comunitarios. Lo que está claro es que la familia nuclear en televisión es cosa del pasado, incluso los modelos conservadores se esfuerzan por introducir y explotar cómicamente la diversidad.

«Co-living en DVD» recibió 13 desde que se publicó el Miércoles 18 de Febrero de 2015 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por María Rodríguez.

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