LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Cómo cambiar el mundo mediante retos sociales

Si los retos sociales unen desde su origen a héroes, filántropos y hackers, es porque son tres perfiles que no saben esperar. Quieren un mundo mejor y lo quieren cuanto antes. Son rebeldes, pero también impacientes. Y si los retos son su forma de cambiar el mundo -y lo serán cada vez más- es porque son la forma sencilla de invocar a lo mejor de las sociedades complejas.

Hazte socio de «El Arte» y haz cerveza

virgin galactic
Los retos sociales han tenido la bendición de ser rescatados con la llegada de Internet. En este caso, lo obvio es grandioso: iniciativas globales para el primer medio de comunicación global.

reed hastingsHace unos días, el CEO de Netflix afirmaba satisfecho que una de las claves del éxito de la compañía estaba en el grado de conocimiento que tenían del usuario y sus preferencias. Algo que es resultado de un reto social lanzado en 2008: crear un algoritmo que predijera con acierto qué películas le van a gustar a alguien en función de sus preferencias cinematográficas. Un año después un equipo de AT&T, «BellKor’s Pragmatic Chaos» ganaba el premio de 1 millón de dólares.

Puede resultar extraño ver cómo una empresa participa en el reto social de otra, más cuando conviven en el mismo sector. Es algo a lo que ya no estamos acostumbrados. AT&T no es un canal de TV en streaming, pero la aplicación del algoritmo de recomendaciones le ha permitido optimizar el funcionamiento de su plataforma de canales temáticos. Competición y colaboración.

IBM es otra de las empresas que lanza regularmente retos sociales para resolver problemas de computación y cifrado. Y es que una de las claves de los retos sociales es lanzar un objetivo claro por el que puedan competir un conjunto relevante de personas.

La ruptura con la escasez

HackathonBMWUn hackathon puede ser entendido hasta cierto punto como un reto social, aunque muchas veces el premio sea simbólico y el tiempo muy limitado. Los hackathones nacieron, como su nombre indica, de encuentros o quedadas de grupos de hackers que se proponían hacer algo determinado por pura diversión, por el placer de conseguirlo. Con la consolidación del sector tecnológico, las grandes empresas comenzaron a lanzar retos en sus convenciones anuales. El premio muchas veces era el prestigio de ganar, algo que el hacker, grupo o empresa podía hacer valer en el mercado. A este movimiento se unieron pronto organizaciones sociales, proponiendo contribuciones desde la tecnología a proyectos que en el imaginario colectivo aún se asociaban con intervenciones básicas en lugares remotos.

El problema de los hackathones es que son dependientes de la presencialidad y del tiempo, parten de una escasez artificial que no siempre permite obtener resultados completos o satisfactorios, ni para el convocante ni para los participantes. Así que el siguiente paso vino solo. Bajo el lema «desarrolla software para resolver retos», se lanzó Challenge Post: una empresa que organiza retos sociales a través de la web que pasan por el desarrollo de programas.

Apps for Healthy Kids ChallengeSu éxito fue obtener el respaldo de las principales empresas tecnológicas, convirtiéndose en su «canal de retos». Además convocaban y gestionaban hackathones para terceros. La compañía alcanzó la fama en EEUU cuando Michelle Obama lanzó una convocatoria para desarrollar aplicaciones para promover hábitos saludables entre los niños.

Pero teniendo una plataforma, ¿por qué conformarse con momentos puntuales? Crearon un entorno online y un kit de herramientas, liberado hace unos meses, que permite a cualquier usuario organizar un hackathon online.

¿Qué viene?

michelle obamaLos retos sociales buscan generar interés, capturar la atención intelectual de investigadores, motivarles y generar cambios en la percepción pública sobre un problema concreto. Las grandes sumas de dinero en juego son una forma de transformar los incentivos, pero también de llamar la atención de los medios. Hasta ahora estas cifras han mantenido los retos sociales en el mundo de la gran escala, pero de la misma forma que buscan movilizar investigadores, bien podrían movilizar recursos para acumular capital de transformación.

Hoy es posible pensar en ampliar este modelo a empresas de menor tamaño. Partiendo de una aportación inicial, podrían proponer fórmulas combinadas de financiación a otras instituciones y liderar de forma conjunta sistemas de suscripción popular. Se sustituiría escala (de los filántropos) por alcance (de la red). De esta manera, cabría pensar en retos donde toma protagonismo el tejido empresarial, público y social. Por ejemplo, ¿no sería grandioso que ciudades de todo el mundo compitieran por realizar por primera vez con éxito la integración de una villa/favela/asentamiento?

Los retos sociales pueden ser efectivos para moldear agendas e influir en el discurrir del comportamiento social. Pueden generar emulación, ya que animan con sus propuestas de acción a individuos, grupos e instituciones en todo tipo de disciplinas, y atraen a grupos e individuos que operan al margen de los sistemas establecidos de innovación. Atraer a estos outsiders es posible gracias a Internet.

Arrebatados por el reto

fabrica de utopias¿Cuál es la fórmula para cambiar el mundo a base de retos? Cruzar el Atlántico en avión, ir de vacaciones al espacio o curar la malaria, funcionan como retos. El diseño es la clave: el objetivo tiene que ser lo suficientemente ambicioso como para que parezca inalcanzable y que el deseo de conseguirlo active la imaginación. El relato tiene que hacer soñar, tiene que evocar un mundo donde el objetivo ya es realidad, y ese tiene que ser un mundo mejor.

Por eso no funcionan aquellos en los que el resultado no enaltece lo humano. Por ejemplo, el premio Ing: programar un ordenador para ganar a los mejores jugadores humanos de Go a imitación de Deep Blue y el ajedrez, fue uno de los primeros retos en quedar desierto. Nadie pareció lamentarlo, ni siquiera los que participaron durante años en él.

Si los retos sociales unen desde su origen a héroes, filántropos y hackers, es porque son tres perfiles que no saben esperar. Quieren un mundo mejor y lo quieren cuanto antes. Son rebeldes, pero también impacientes. Y si los retos son su forma de cambiar el mundo -y lo serán cada vez más- es porque son la forma sencilla de invocar a lo mejor de las sociedades complejas.

«Cómo cambiar el mundo mediante retos sociales» recibió 12 desde que se publicó el Miércoles 19 de Febrero de 2014 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Natalia Fernández.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos nuestros blogs en la
página de registro de Matríz.