LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Complicidad

Retomando por un momento un tema ya viejo, pero que resurgió en el Congreso de Bitácoras y Derecho: delitos de injuria y difamación, en este caso a través de comentarios normalmente anónimos y dirigidos a terceros.

En el Congreso Iberoamericano de Bitácoras y Derecho que se celebró en Zaragoza la semana pasada, en la mesa redonda La Naturaleza Jurídica de los Weblogs, surgió el tema (mientras estaba en el baño, así que no sé cómo) del grado de responsabilidad del dueño de un blog en el caso de que un comentarista lo utilice como medio para injuriar a un tercero.

Supongo que no se habló de la posibilidad (tan común por otro lado) de que el injuriado fuera el mismo dueño de la bitácora pues en ese caso todo el mundo tiene bastante claras las medidas a tomar, a pesar de lo cual todos sabemos de casos en los que por despiste, conveniencia (sí, a veces conviene) o imposibilidad de moderar los comentarios el editor se acaba quedando con los insultos, mentiras, amenazas de muerte o lo que sea.

El caso es que en el momento, podía parecer lógico que se dicutiera una cosa así, que unos estuvieran en contra y otros a favor pero luego pensando…. pues no sé qué hay que discutir.

¿qué si el editor de un weblog es responsable de que un comentarista anónimo injurie a un tercero?
Pues claro que lo es ¿Qué motivo habría para que no lo fuera?

La imposibilidad de control de tu blog las 24 horas queda fuera de lugar cuando se supone que tú te haces tu blog como quieres y la moderación de comentarios está al alcance de cualquiera. El blog es tu voz, tu proyección y no puedes lavarte las manos porque el acto sea cometido por un comentarista externo. Es tu espacio y si éste se utiliza para cometer un delito eres claramente cómplice aunque no estés de acuerdo.

Las críticas a la moderación de comentarios o a la opción de no permitirlos es no comprender la naturaleza de las bitácoras y casualmente suelen venir de los afectados por esta práctica a la que tachan de censura.

Tu blog es como tu casa, en la que según tus preferencias, exiges que los invitados se quiten los zapatos al entrar, no consuman drogas, que se identifiquen si no les conoces o permanezcan como máximo el tiempo justo antes de mimetizarse con el parquet.

Sólo estuve un año en derecho pero a mí me parece bastante claro.

«Complicidad» recibió 0 desde que se publicó el Jueves 15 de Junio de 2006 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por María Rodríguez.

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.