LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Cuento de verano (II): Las verdaes manquen

Nueva entrega de las aventuras de un guardia civil con dudas existenciales y una detective aficionada en la playa de La Isla, Colunga.

A la octava llamada de Carmen, el guardia Francisco Bouza contestó al móvil.

– ¡Por fin, Paco! Te he llamado cien veces, ¿por que no me contestas?
– Pues mira Carmen: Primero, no te contesto porque estoy de servicio. Y segundo, porque sé lo quieres pedirme
– Qué borde… ¿y qué quiero? A ver
– Quieres información sobre el caso y no puedo hablar. Secreto de sumario, imposible decir nada, me echan del cuerpo…
– Mira Paco, primero, la Guardia Civil está lleno de porteras. Los periódicos han publicado datos que solo tenéis vosotros, y segundo, ¿¿tú quieres ser discreto conmigo que soy una tumba y la mejor ex-novia que has tenido en tu vida??. Además, me ha dicho un pajarito que estás a punto de dejar el cuerpo…
– ¿Donde estás?
– En la churrería
– Voy para allá

Un cuarto de hora después Paco llegaba a la churrería de La Isla donde le esperaba Carmen en una mesa apartada con una botella de sidra

La chica del ukelele– ¿Un culete?
– Mm ya sabes que aquí no enfrían bien la sidra
– Ya, pero este sitio es más discreto para hablar. ¡Cuenta, cuenta!
– Bueno, ya sabes que mi padre era Guardia Civil y mi abuelo también. Es una cosa de familia, era la opción fácil. Estoy aprendiendo mucho. Ya sabes que quería entrar en la Unidad Central de investigación de homicidios y me sigue gustando la idea, pero últimamente…
– Paco, ¡el pelegrín!
– Cómo eres Carmen, con lo que me cuesta…
– Lo sé, lo sé, perdona. Pero he descubierto unas cosas muy raras sobre el asesinato y necesito contraste
– ¿Qué cosas raras?
– La gerente del albergue de peregrinos os dijo que el muerto…
– El fallecido, se llamaba Ramón Casas
– Os dijo que Ramón Casas no había pasado por allí ¿verdad? Os enseñó el libro de inscripción y no estaba
– Cierto
– De lo que habréis deducido que no era un pelegrín
– Eso es, los jefes respiraron aliviados, la verdad
– Pues resulta que lo era, incluso durmió en el albergue la noche anterior sin que nadie se enterara. Se coló por una ventana
– Eso no es posible, hablamos con todos los que durmieron allí esa noche y la anterior
– No con todos. Os faltó la chica del ukelele. Es una habitual, de hecho parece que vive haciendo el camino. Tiene un ligue en el pueblo y cuando pasa por aquí duerme con él. Por eso ella tampoco figuraba en el registro. El ligue no dijo nada porque tiene una novia con la que se va a casar en dos meses. No me puedo creer que no hablarais con la chica del ukelele…. Se pasa las horas en éxtasis mirando al mar haciendo trian trian y parece que no se entera de nada pero…
– ¡Para! ¿Tiene nombre?
– Remedios Ortiz, pero prefiere que le llamen «Agua». Aquí tengo su móvil. Resulta que hizo varia etapas del camino con Ramón Casas. Al parecer él estaba huyendo de algo o de alguien… y había quedado con una persona aquí.
– ¿Eso te contó?
– Eso me contó
– La que se va a liar
– ¿Por ser un pelegrín? Eso no es lo peor
– Cielos, ¿y qué es peor que eso?
– Ramón le dijo a Agua que iba a encontrarse con alguien importante, con un pez gordo
– ¿Y?
– ¿Y qué pez gordo viene en secreto a La Isla desde hace años, Paco?
– ¡No! ¿La casa de la torre?
– La casa de la torre… anoche tenía luz
– Ese hombre es una institución, no puede ser verdad, Carmen
– Las verdades manquen, Paco, las verdaes manquen

«Cuento de verano (II): Las verdaes manquen» recibió 1 desde que se publicó el jueves 4 de septiembre de 2014 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por María Rodríguez.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.

Grupo de Cooperativas de las Indias.
Visita el blog de las Indias. Sabemos que últimamente no publicamos demasiado pero seguimos alojando a la red de blogs y a otros blogs e iniciativas de amigos de nuestras cooperativas.