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Democracia organizativa estilo twitter

¿De qué sirven a las empresas los sistemas de microblogging limitados a 140 caracteres? ¿Pueden sustituir a una blogsfera interna? ¿Insuflarles vida? Seguramente como opción tecnológica no sea la mejor. Eso sí, si se emprende como camino para fomentar la deliberación, a buen seguro resultará frustrante.

Según Gartner un 50% de las grandes empresas sustituirán el correo electrónico por aplicaciones “tipo twitter preparadas para correr en sus nubes corporativas.

Los chicos de status.net (el software libre anteriormente conocido como laconi.ca) ya han creado desde una versión gratuita tipo wordpress.com que permite montar un servidor virtual de microblogging en un subdominio de status.net, a una gama de servicios empresariales cuyos precios oscilan entre los 1.000 y 10.000 dólares al año. La apuesta de status.net se adelanta así a los servicios empresariales anunciados por el propio twitter. Pero la cuestión es otra.

¿Deliberación en 140 caracteres?

La lógica de montar blogsferas corporativas era impulsar la construcción comunitaria estableciendo espacios de libertad y deliberación en la empresa. Espacios que, en algunos casos, cuando la organización funcionaba transnacionalmente impulsaban además tendencias especialmente interesantes y si se nos permite, progresivas.

¿No puede hacerse esto también con sistemas de microblogging? La verdad es que probablemente sí si usáramos algo como la RMD, pero resultaría completamente imposible con el formato 140 caracteres. Este formato vale para compartir estados y algunos enlaces, pero no para deliberar. Comparen por ejemplo la Matriz con el canal Creative Commons en twitter y se darán cuenta inmediatamente de cómo los formatos condicionan la posibilidad de conversación y generación de conocimiento.

Otro ejemplo: comparen la entrevista que realizaron el otro día blogueros de 14 países al Secretario de Estado para Iberoamérica del Gobierno de España tanto en calidad como en resultados de participación con las ya habituales preguntas preguntas a ponentes a través de twitter en cualquier evento dospuntocerista que se precie.

Para deliberar, con maxiposts, miniposts o ambas cosas, el modelo útil sigue siendo el de combinar foros o grupos de noticias privados con blogs personales o colectivos abiertos al público.

¿Para qué pues?

Un sistema de microblogging corporativo, al estilo de status.net puede ser muy útil como forma de atención a clientes sustitutiva del email… aunque cabe preguntarse por qué no mantener el email como forma de relación con el público, cuando no hay necesidad de restringir a nadie la expresión a 140 caracteres.

Y en la interna, partiendo de su inutilidad para la deliberación, no ofrece nada que no se use ya en una sala de chat común… pero sin la versatilidad de esta, que además de servir para compartir enlaces sirve para mantener reuniones técnicas e incluso algún debate ejecutivo.

Y entonces… ¿De dónde viene todo esto?

Más allá del hype mediático, lo que lleva a las empresas a mirar a twitter es el fracaso de los blogs corporativos. Pero el problema central de los blogs corporativos no es tecnológico, sino de organización de empresas. La gente no cree en lo que hace su empresa y seguramente tampoco en lo que ellos mismos hacen en su empresa y así es difícil compartir experiencias y generar un conocimiento propio.

En ese marco, resulta inutil hacer gestos a favor de la deliberación si esta no se emprende con ánimo de reforma estructural. Para hacer el gesto sin desear contenidos, es cierto, basta con twitter. Sus 140 caracteres son estupendos para mostrar adhesión a lo establecido.

«Democracia organizativa estilo twitter» recibió 0 desde que se publicó el Lunes 1 de Marzo de 2010 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

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