LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Dentro y fuera, arriba y abajo

Separación entre el demos y la comunidad, entre la comunidad y el mercado. Distinción entre aprendices, colaboradores y socios. Reapropiación del gusto por las ceremonias, por la separación de espacios de los viejos gremios, artes y cofradías… Tras haber partido del rechazo a las jerarquías ¿no estaremos reinventándolas?

La respuesta es fácil y compleja a un tiempo: no es lo mismo arriba que dentro, abajo que fuera. Definir los límites de la comunidad con claridad es el mejor antídoto contra su jerarquización. Separar y distinguir el entorno de decisión del de deliberación -que puede ser mucho más amplio- y establecer claramente los cauces que permiten transitar de uno a otro, es la única manera sensata de evitar los destrozos de un falso igualitarismo. No todo el mundo tiene por qué estar en el demos de la misma comunidad. Al contrario, la dispersión, el desarrollo de la diversidad en forma de múltiples comunidades y aún más demos, es la única garantía final de la existencia y pervivencia de un espacio de libertad sostenible en el tiempo.

Es curioso que esto ocurriera también en el choque del mundo de los gremios y el emergente universo intelectual de la burguesía. En la enseñanza básica nos enseñaron ya que los gremios eran odiosos por su jerarquización, un viejo discurso de la fábrica contra el el taller artesanal que hoy nos parece cuando menos, cínico.

Incluso cuando los valores de la Modernidad se reapropiaron de las formas gremiales a través de sociedades especulativas como la masonería o la carbonería, los interesados respondieron con naturalidad que:

Los Grados de Aprendiz, Compañero y Maestro representan el avance en el conocimiento y no una jerarquía de imposición de ordenes y autoridad como en un ejército.

De hecho, como hemos visto, es la confusión de los espacios de fraternidad e igualdad lo que convierte a la libertad en utopía en vez de en derecho garantizable. En el demos, donde la libertad es un derecho real y está garantizada sobre el principio de indiferencia, que es la definición tangible de la igualdad política y económica, no sólo la libertad sino la propia igualdad se profundiza.

Aparece la figura que Juan Urrutia1 ha llamado el pluriespecialista, un miembro típico del demos de una democracia económica en el mundo de las redes distribuidas. Un profesional que contaminado desde muchos lados, en comunicación con muchas fuentes, rechaza el desarrollo personal como especialización y entiende su propio itinerario vital como un aprender continuo no limitado a un campo. En la práctica como una sucesión de saberes, de aprendizajes en el seno de la comunidad. Porque siguiendo una vieja profecía utópica marxiana, la igualdad real del demos en realidad consiste en la asunción de que:

cada individuo no tiene acotado un círculo exclusivo de actividades, sino que puede desarrollar sus aptitudes en la rama que mejor le parezca, la sociedad se encarga de regular la producción general, con lo que hace cabalmente posible que yo pueda dedicarme hoy a esto y mañana a aquello, que pueda por la mañana cazar, por la tarde pescar y por la noche apacentar el ganado, y después de comer, si me place, dedicarme a criticar, sin necesidad de ser exclusivamente cazador, pescador, pastor o crítico, según los casos

A los que sólo han conociddo la experiencia de las empresas tradicionales les seguirá sonando como pura lírica, sin materialidad. En cambio, a los que han podido experimentar la puesta en marcha de un grupo cooperativo o de una empresa tecnológica de base democrática les evocará situaciones cotidianas. De hecho, con las productividades y el grado de formación medio actual, es casi la tendencia espontánea… si no existieran las rigideces corporativas habituales. Juan Manuel Almodovar, un joven emprendedor y cabeza de una cooperativa tecnológica con sede en Alicante, comenta:

Cuando la empresa es de todos, cada uno se siente mejor cuando los demás le dejan de aplicar el corsé de “ingeniero”, “diseñador” o lo que toque. Parece que el desarrollo personal entonces es libre de “eso que se espera de ti”… y nos empezamos a permitir flirteos con otras disciplinas, entonces intuimos que tarde o temprano las habilidades en abanico del ingeniero-poeta y la diseñadora-programadora nos serán más útiles a la comunidad que las del que sabe cada vez más, de cada vez menos. ¡La especialización es para los insectos!

La clave está en pensar desde la abundancia, desde la diversidad: cualquier cosa que hoy parece un juego, un experimento, un hobby, mañana puede ser un producto rentable para la comunidad si la comunidad está acostumbrada a digerir la innovación como parte de su metabolismo.

Como Bruce Sterling relata en un inspirador diálogo de Islas en la red2:

-¿… una especie de directora de hotel?
-En Rizome no tenemos trabajos, doctor Razak. Sólo cosas que hacer y personas que las hacen.
-Mis estimados colegas del Partido de Innovación Popular podría llamar a esto ineficiente.
-Bueno, nuestra idea de la eficiencia tiene más que ver con la realización personal que con, hum, las posesiones materiales
-Tengo entendido que un amplio número de empleados de Rizome no trabajan en absoluto.
-Bueno, nos oocupamos de los nuestros. Por supuesto mucha parte de esta actividad se haya fuera de la economía del dinero. Una ecnomía invisible que no es cuantificable en dólares.
-En ecus, querrá decir
-Sí, lo siento. Como el trabajo del hogar: ustedes no pagan ningún dinero por hacerlo, pero así es como sobrevive la familia, ¿no? Sólo porque no sea un banco no quiere decir que no exista. Un inciso, no somos empleados de, sino asociados.
-En otras palabras, su línea de fondo es alegría lúdica antes que beneficio. Han reemplazado ustedes el trabajo, el humillante espectro de la producción forzada, por una serie de variados pasatiempos como juegos. Y reemplazado la motivación de la codicia con una red de lazos sociales, reforzados por una estructura electiva de poder.
-Sí, creo que sí…, si comprendo sus definiciones.
-¿Cuánto tiempo transcurrirá hasta que eliminen enteramente el trabajo?

Basta con tomarnos en serio a nosotros mismos, con aprovechar el poder de las redes sociales. Basta con parar por un minuto y preguntarse si viejos implícitos como la jerarquía o su reverso -la especialización- son de verdad indispensables hoy con el inmenso potencial, la sorprendente productividad, de la cooperación en en red.

«Dentro y fuera, arriba y abajo» recibió 0 desde que se publicó el Miércoles 8 de Abril de 2009 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.