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Desconexión móvil: de la moda a la imposición

Al mismo tiempo que reaparecen móviles sin más prestaciones que llamadas de voz y sms, la polémica «loi travail» francesa incluye una cláusula que garantiza a los trabajadores la desconexión por ley fuera de la jornada laboral.

El futuro aquí y ahora: Keynes, Marx, Dewey, Foucault, Dreikurs, Zamenhof, etc.

Loi Travail protestasA siete días del comienzo de la Eurocopa, Francia sigue ocupando titulares con las protestas en contra de la polémica reforma laboral de los socialistas (loi El Khomri o loi Travail). Cortes de luz, manifestaciones diarias, paralización del transporte y bloqueos en puertos, centrales nucleares, astilleros y fábricas, se unen a nuevas alertas norteamericanas de posibles atentados en Francia. La imagen exterior del país no vive su mejor momento, ni, desde luego, la imagen interior del gobierno Valls.

En pleno auge de las protestas, Lauren Collins, reportera del New Yorker, se lee la controvertida ley y entre facilidades para el despido y supresión de garantías encuentra, en su Artículo 25 (Cap. 3: La Adaptación de los Derechos de los Trabajadores a la Era Digital), una cláusula «adorable», según ella, que yo más bien calificaría de desconcertante.

smartphone free zoneLa cláusula en cuestión establece le droit de la déconnexion, el derecho (del trabajador) a la desconexión. Su texto pretende resolver los problemas derivados de la extensión de nuestro lugar de trabajo a cualquier sitio donde nos encontremos y a cualquier hora del día o de la noche gracias a las tecnologías móviles.

El desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones, si estas son mal gestionadas o están mal reguladas, puede tener un impacto en la salud de los trabajadores. Entre ellas, la carga de trabajo y la sobrecarga de información, la difuminación de los límites entre vida privada y vida profesional, son riesgos asociados al uso de tecnologías digitales.

Con este preámbulo, la ley sugiere que las empresas diseñen y negocien políticas internas para limitar la intrusión del trabajo en los hogares de los trabajadores. Se apoya en que no es algo tan novedoso, pues Volkswagen lleva tiempo apagando sus servidores al terminar la jornada laboral (de oficina, suponemos) y Daimler ya permite a sus trabajadores borrar automáticamente mails recibidos durante sus vacaciones.

phantom_rings_phone_addiction_featuredLos ejemplos que sirven de guía (Volkswagen y Daimler) son aún más desconcertantes. A costa de parecer una malvada neoliberal me pregunto ¿qué necesidad hay? El caso de Volkswagen aplica a los mails, pero me recuerda que hace unos meses llevamos el coche al taller, un viernes por la tarde (cuando tuvimos el tiempo libre para hacerlo), y el mecánico nos advirtió que si necesitaba conectar el ordenador de a bordo con la central del fabricante (procedimiento común), seguramente tendríamos que volver el lunes ya que apagaban los servidores a las 6 p.m. Es decir, que la central del fabricante está impidiendo a mi mecánico dar servicio a sus clientes fuera de las horas de oficina, que por lógica, son las mismas horas a las que un trabajador de oficina no puede llevar el coche al mecánico.

NotificacionesVolviendo al derecho laboral a la desconexión me hago una pregunta parecida ¿no pueden los trabajadores desconectar por sí mismos? ¿necesitan que una ley les obligue a no trabajar más allá de una hora? Como estamos hablando de leyes de protección de los trabajadores, entiendo que la intención es evitar que se vean forzados a ello. La verdad es que no trabajo en una empresa convencional pero por lo que las conozco, los trabajadores que responden e-mails desde el móvil mientras llevan a sus hijos al parque o los que se llevan el portátil a la cama para leer informes u hojas de excel en lugar de una novela, lo hacen más por una autoimposición casi «adictiva» (los famosos workalcoholics) o por simple celo profesional, que por una obligación impuesta jerárquicamente. Y en la mayoría de los casos los que lo hacen cobran mucho dinero en concepto de salario, lo que implica la responsabilidad de resolver problemas cuando sea necesario.

No desconexiónCasi en las mismas fechas que el artículo de The New Yorker, encuentro por primera vez una noticia sobre la última moda en telefonía móvil: los «móviles tontos», teléfonos que como su nombre indica, no son smart, no se conectan a Internet, no cuentan con aplicaciones y sólo permiten llamadas y sms. Una demanda, al parecer, creciente entre mucha gente que se ve superada por las notificaciones continuas de su smartphone y que quiere descansar de ellas noches, fines de semana y vacaciones. Un reciente estudió en Estados Unidos mostró que el 67% de los encuestados había experimentado «llamadas fantasma» recientemente.

La demanda de los móviles tontos surge porque estas personas efectivamente no son capaces de desconectar por sí mismas y la opción de eliminar el sonido de las notificaciones o de apagar la conexión a Internet del teléfono no les sirve de nada, pues solo les provoca la necesidad imperiosa de mirar la pantalla del móvil compulsivamente. La única solución parece ser guardar el smartphone bajo llave y tener una segundo teléfono de fin de semana o tonto que les permita desconectar.

PunktMP01-01La cosa va en serio cuando la empresa suiza Punkt anuncia a bombo y platillo su nuevo producto móvil MP01 que solo permite llamadas y sms y que cuesta 295 dólares. ¿Por qué un producto tan simple y con tan pocas prestaciones cuesta tanto? En primer lugar porque es la solución a un problema de ricos dispuestos a pagar proporcionalmente a lo que a ellos necesitan: llevar un rato de minimalismo existencial a sus vidas; en segundo lugar porque a muchos de los que tienen este problemita no les parecerá caro, pues sus smartphones cuestan casi el triple. Además, el teléfono está hecho con los mejores materiales, ensamblado cuidadosamente y firmado por el diseñador Jasper Morrison.

La semana que viene, Motorola presenta una edición vintage de su mítico modelo del año 2000 RAZR, con su teclado T9 y su estructura de concha. Por el vídeo promocional, pareciera a simple vista que este lanzamiento va dirigido al público joven pero no olvidemos que es un revival y los jóvenes del vídeo son en realidad los que ahora tienen 30 y recuerdan con nostalgia los años de instituto que el RAZR renacido les permitirá recuperar durante «la desconexión» de los fines de semana.

moto-razr-flip-phoneNo creo que la coincidencia en el tiempo sea casualidad sino que nos encontramos con dos respuestas a una misma demanda. Desde el mercado con un producto retro, una vuelta a lo simple. Desde el gobierno francés con una ley que impida por la fuerza trabajar fuera del puesto y la jornada laboral. Si realmente hay un abuso jerárquico que te impide dejar de trabajar cuando tú quieres, es decir, que te obliga a hacer más horas de las convenidas, es obvio que ha de haber algo que lo impida. Pero realmente me cuesta creer que ese trabajar desde el móvil fuera de la oficina no responda a una dinámica personal que en ningún caso da baza a la regulación administrativa. No creo que sea un caso de desprotección o abuso sino simplemente una relación quizá viciada con el trabajo y con las relaciones en el entorno laboral que hace infelices a muchas personas.

relaxing connectionEn muchos otros casos es todo lo contrario, la opción de solucionar pequeñas tareas desde el móvil mientras recoges a tu hijo de su clase de piano o haces la compra, hace la vida más fácil y facilita la dichosa conciliación. Y en la mayoría de ejemplos que se me ocurren, la flexibilidad es la madre del cordero y cada uno ha de discernir cuando puede dejar una respuesta para el lunes y cuando debe atender algo de inmediato para impedir que llegue a convertirse en un problema o de al traste con un trabajo de meses.

Comprarse un segundo teléfono igual al que teníamos en el 2000 puede resultar una marcianada retro pero desde luego es mejor solución que limitar las comunicaciones voluntarias por el bien de un supuesto colectivo cuya explotación es muy dudosa. Que ya sabemos que las leyes… las carga el diablo.

«Desconexión móvil: de la moda a la imposición» recibió 20 desde que se publicó el Domingo 5 de Junio de 2016 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por María Rodríguez.

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