LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

El atentado en la Almudena y la evolución de la violencia distribuida en Europa Sur

El atentado de ayer en Madrid anuncia la emergencia de una violencia difusa conectada con el desarrollo de la descomposción y alimentada por la legitimación de la cultura de la adhesión.

manifestacion-bcnLa desactivación ayer de una bomba en la Catedral de la Almudena de Madrid es seguramente más relevante que el lugar que ocupa en las portadas de los medios. Todas las notas recogieron que las dos hipótesis fundamentales de la policía eran los «grupos antisistema» y un «desequilibrado». Desde luego, el tipo de bomba, extremadamente poco sofisticada, apunta claramente a una estructura muy distinta de las organizaciones armadas del siglo XX, tan lejanas del amateurismo, tan ansiosas por demostrar en cada uno de sus actos su potencial para sustituir al estado. Pero la etiqueta del «desequilibrio mental» es un tópico ambiguo, normalmente errado, casi siempre parejo a la incomprensión del significado del «terrorista solitario» como pare de un fenómeno más amplio y peligroso: la violencia difusa.

Es cierto que cabe un matiz importante. Tanto en Italia y Grecia como en Cataluña se han formado redes netocráticas que practican ataques regulares con cartas bomba y pequeños explosivos. Solo en Barcelona los mossos estiman que participarían en ellas unas doscientas personas. Este funcionamiento distribuido, característico del conflicto contemporáneo, que se representa a si mismo en la perspectiva de un swarming y, en principio, tiene una letalidad baja o nula, no es igual, aunque vaya acompañado casi necesariamente, a todos esos «lobos solitarios» que no participan de la deliberación o las redes comunitarias que caracterizan la netwar social imaginada en las redes «antisistema».

Pero es cierto que tienen algo en común. Algo importante que cruza todo el universo de violencia política en la descomposición: no se plantean a si mismos en el relato de una lucha por el poder. Es en realidad un terrorismo expresivo, una forma violenta de la cultura de la adhesión. Y es que los movimientos armados se ven cruzados por su propio origen social -la clase media intelectual en descomposición- por las mismas taras de los movimientos juveniles con mayor fuerza incluso que otros movimientos sociales.

La cuestión es que la aceptación, incluso reivindicación, de que un simple «no me gusta» constituya un movimiento social transformador, legitima para algunos, tras constatar el fracaso de movimientos expresivos, basados en la cultura de la adhesión como el quincemismo, pensar en que de lo que se trata es de expresar el mismo «no me gusta» pero de forma más contundente.

La evolución de la descomposición en Europa Meridional apunta por tanto, entre otros desarrollos, a la consolidacion de una esfera de violencia difusa, blanda, desconexa, no necesariamente de gran letalidad, acompañando a redes conversacionales que andan en busca de un swarming molotovero. No expresan -al menos todavía- una fractura social real. Simplemente tratan de expresarla. Pero poco a poco encontrarán nuevos ecos entre las víctimas reales del fin de la cohesión social.

Paradojicamente, el desarrollo de la represión estatal en un entorno así, solo puede favorecer a la periferia, a la emergencia de desconexos como el de ayer, respecto al centro de estas redes. Y si del centro, como de toda netocracia, siempre cabe esperar alguna evolución, de una periferia que no atiende a conversación alguna, solo puede desearse la contención expresiva. Y sinceramente, dado el marco social e ideológico, por el momento esto no parece muy probable.

«El atentado en la Almudena y la evolución de la violencia distribuida en Europa Sur» recibió 0 desde que se publicó el Viernes 8 de Febrero de 2013 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.