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El día en que Lee Sedol nos enseñó a vivir en el siglo XXI

El Go ganó a su manera a la guerra, a la bomba y a las dictaduras, ayer demostró que puede sobrevivir a la sociedad de control y su software «precog» enseñándonos , de paso, cómo hacerlo a todos nosotros.

contando 4 partida alphago lee sedol
Muchos vivimos la primera derrota de Lee Sedol contra AlphaGo con dolor. No solo por lo que parecía significar para el juego, sino porque simbolizaba la trágica derrota de la capacidad humana frente a la gigantesta maquinaria de control que han liderado Google y los gigantes corporativos de Internet y la NSA con el proyecto Prism. Era su infraestructura masiva de servidores empoderada por un software de prospectiva basado en redes neurales contra nuestro cerebro. Y perdimos. En la segunda partida sin embargo, aparecieron errores en el juego de AlphaGo. Badukaires, el mejor blog en español sobre Go, apuntaba con esperanza:

La máquina comete errores, sangra. Y si sangra, se puede matar.

Sin embargo, después de la tercera derrota AlphaGo se consideraba ya imbatible por una mayoría de los jugadores profesionales. Parecía haber pocos alicientes para quedarse una noche más sin dormir más allá de acompañar al héroe estoico en el que Lee Sedol se había convertido en las dos partidas anteriores. Había belleza en ello. No solo porque Lee Sedol siguiera jugando, sino por cómo seguía jugando. El paralelismo con el espíritu del juego de los grandes maestros de los años 20 y 30 se hacía tan evidente que el rumor favorable a experimentar el juego en espejo crecía en todos los chats. Pero Sedol incubaba algo mucho más radical.

Cómo ganar a la bestia

movimiento 78 Lee Sedol alphagoJulio explica con claridad la estrategia en un gran post:

La manera moderna de jugar a Go se basa en balancear territorio e influencia. El primero da puntos pero el segundo da fuerza para poder luchar y quizás acabar ganando más puntos. Pero esto no funciona con AlphaGo, que desde el principio juega para obtener una superioridad global, incluso haciendo jugadas claramente malas. Así que Lee Sedol tenía que inventarse algo nuevo.

Lee Sedol (blanco) empezó jugando puramente territorial. (…) La máquina empezó a bloquear el centro mientras el humano hacía puntos. (…) Más tarde el plan de Lee Sedol era tratar de recuperar algunas piedras semi-muertas del centro, usando todas esas debilidades.

No solo lo consiguió, lo hizo con uno de esos movimientos míticos que en el juego se conocen como «jugadas de dios» y que pasan a la Historia. Era el movimiento 78. En realidad era un ataque simultáneo a dos grandes formaciones negras que, analizado localmente, parecía simplemente un error. Era una jugada genial: al desarrollarla blanco, negra tendría que optar por defender una u otra. La situación se agravó para AlphaGo porque lo dejó pasar y no «se dio cuenta» de lo que suponía hasta ocho turnos más tarde. En ese momento se evidenció una sorprendente debilidad del software: AlphaGo no sabe jugar a la zaga, cuando va perdiendo comete más errores y pareciera que jugara, al modo de los principiantes apurados, «a ver si cae» el contrario en jugadas bastante inocentes. Una estrategia que nunca sale bien. Menos con Lee Sedol delante.

Lo que hemos aprendido

Nature Go Google AlphaGoLa inteligencia es como las madres: no hay mas que una. Los sistemas expertos se basan en disponer y procesar registros masivos. Hacen falta cientos de miles de partidas para que AlphaGo «aprenda» algo nuevo y emprenda un cambio sustancial en su propia forma de valorar una situación. A Lee Sedol le ha llevado exactamente tres derrotas. La inteligencia humana sobrepasa -por el momento- la capacidad de valoración y predicción de toda la red de cálculo, análisis y control global de la información de la que son capaces las granjas de servidores de Google que se pusieron a disposición de esta partida.

Graffiti art is seen on a wall near the headquarters of Britain's eavesdropping agency, GCHQ, in Cheltenham, western EnglandSe puede ganar a AlphaGo… y al mundo que nos contó Snowden. Lo que hace de Lee Sedol un gigante entre los humanos es que se dio cuenta de que tenía que experimentar una forma de jugar que quedara fuera de lo que la máquina hubiera visto millones de veces, «desaprender» los implícitos básicos que tiene grabados él mismo en su cerebro desde que comenzara su carrera profesional con tan solo doce años. La heurística maquinal, como los sistemas de control social basados en la traza de las comunicaciones, de cuyo i+D forma parte AlphaGo, solo predicen en realidad el comportamiento pasado. Si el que juega contra ellos consigue jugar renunciando a lo que externamente se podría parametrizar como su propio «modo de ser», ganará. En el tablero de Go o evitando que un software de Google lleve a que te echen del trabajo.

garbiñe muguruzaLección especial para «millennials»: Para ser resiliente hay que ser resistente antes. La presión sufrida por Lee Sedol durante estos días ha sido tremenda. Muy pocos creían en que veríamos algo así en esta partida, menos aun llevando blancas. Muchos hubieran juzgado prudente dejar el torneo, esperar a una nueva ocasión. Renunciar a resistir -sobre todo con el torneo ya perdido- en espera de una mejor situación para reaparecer. El «espíritu de de época» tiende a pensar la resiliencia como una alternativa a la resistencia cuando resistir es una carga pesada y el triunfo es o parece imposible. Dejarse caer en espera de poder rebotar parece muchas veces el espíritu de la «generación milenio». Hay ejemplos y anécdotas todos los días, esta semana la tenista profesional Garbiñe Muguruza le espetaba a su entrenador: «¿Crees que voy a pelear estando 0-3 en el segundo set?».

Gracias, Maestro

lee sedolLee Sedol es también un treintañero, como la mayoría de los llamados «mileniales». Pero creció y se formó en un marco de valores muy distinto, un marco que en cualquier lugar del mundo, bajo distintas formas culturales, aparece ligado a la práctica del Go. No tiene que ver con el rigor en el estudio, la disciplina o la competitividad. Cualquier deporte profesional tiene eso. Es entender que, como decía una estudiante en China:

no son solo unas reglas o la forma de jugar, sino un conjunto de comportamientos el que da al juego su significado

Por eso Lee Sedol ni se planteó abandonar. Y por eso solo con esta partida, ya ganó para nosotros el campeonato… y mucho más.

Igual que el Go ganó a su manera a la guerra, a la bomba y a las dictaduras, ayer, gracias a él, demostró que puede sobrevivir, al menos de momento, a la sociedad de control y su software precog, enseñándonos, de paso, cómo hacerlo a todos nosotros.

«El día en que Lee Sedol nos enseñó a vivir en el siglo XXI» recibió 11 desde que se publicó el Lunes 14 de Marzo de 2016 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

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  2. […] como Siona «sorprendía» a su emperador, Lee Sedol sorprendió a la maquinaria de Google, arrancándole una victoria, solamente una vez, es una habilidad que hemos entrenado poco, pero […]

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