LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

El Estado abusivo y opresor

Como buenos libertarios, los americanos que se enfrentan al gobierno son cada uno de su padre y de su madre y a menudo coinciden en algún punto con los supremacistas blancos, el tea party y muchos fanáticos religiosos. Como entenderlos y distinguirlos requiere trabajo y dedicación, son tachados sin diferencia de extremistas de derecha, racistas trasnochados, milicianos, conspiranoicos y delincuentes.

matthew-mcconaughey-the-free-state-of-jonesEl próximo 13 de mayo, está previsto el estreno en Estados Unidos de Free State of Jones, producida, escrita y dirigida por Gary Ross y protagonizada por Matthew McConaughey. La película está basada en la historia de Newton Knight, un granjero del Condado de Jones (Mississippi) que durante la guerra de secesión americana lideró a un grupo de granjeros que se declaró unionista y a favor de la abolición de la esclavitud. La historia mezclada con leyenda, dice que desertaron de la contienda, se apartaron en su condado izando la bandera yanki y convivieron en igualdad con (ex)esclavos negros con un plan ideado por Knight para establecer un territorio independiente que defendieron a sangre y fuego del gobierno del sur.

Lo que sí parece comprobado es que cuando durante la guerra el gobierno confederado sacó la «ley de los 20 negros», que permitía a los granjeros con 20 esclavos o más librarse de la leva, Knight unió a los pequeños granjeros de su condado (solo los ricos tenían 20 esclavos o más) en una suerte de cooperativa para sumar esclavos y hackear la ley. La empresa estaba formada por blancos y negros que se enfrentaron con el gobierno hasta el final de la contienda y se hacían llamar «yankis sureños». También está comprobado que Knight fue el primero en casarse con una mujer negra y también el primero en ser enterrado a su lado, cuando las leyes aún no lo permitían. Da para una cinta épica, como podemos ver en el trailer:

La historia lo tiene todo: la lucha a muerte de unos hombres entregados a la causa de la igualdad, la abolición de la esclavitud, los derechos humanos, la eliminación de los privilegios de los ricos y poderosos… está todo eso, pero lo más importante y de lo que depende todo lo demás, es que se trata de una lucha por la libertad, la libertad de formar una comunidad con tus propias reglas (en este caso mucho más justas que las de fuera) a costa de pelear con el mismísimo Estado, que opina lo contrario que tú.

Pero como siempre pasa con Hollywood, esta historia lo pone muy fácil. Los rebeldes defienden a los esclavos y luchan contra una ley injusta con los granjeros pobres. El Estado que les quiere destruir resulta ser un gobierno rebelde y esclavista que además perdió la guerra, por lo que todas sus aspiraciones de legitimidad quedan, vistas a posteriori, en agua de pozo.

Los rancheros del oeste

Protesters gather at the Bureau of Land Management's base camp near Bunkerville, NevadaLos recientes enfrentamientos de libertarios americanos en Nevada y Oregón con el gobierno federal tienen mucho en común con Knight y sus seguidores del siglo XIX. Los libertarios alrededor de Cliven Bundy rechazan frontalmente el poder del Estado federal pero no quieren un no-gobierno total, sino que abogan por que los gobiernos estatales sean los únicos que recauden impuestos. Piensan que el gobierno de Washington, con su tamaño mastodóntico y su lejanía geográfica con respecto a la mayoría del país no puede sino gobernar a ciegas con leyes opresoras que perjudiquen al pequeño empresario libre.

Están en contra de que el Estado posea tierras y cobre a los granjeros por su uso, pero tampoco quieren robar a nadie. Piensan que esas tierras deberían ser propiedad de alguien (de una persona o de varias) con quien tratar de igual a igual. Son radicales, como también lo era Newton Knight, y por lo tanto no se limitan a despotricar. Su acción consecuente tampoco fue sangrienta. Aunque acabó como el rosario de la aurora, se podría decir que no empezaron ellos.

seguidores de bundyEl primer caso ocurrió en Nevada. Cliven Bundy llevaba desde 1993 sin pagar las tasas correspondientes por dejar que sus vacas pastaran en terrenos del gobierno federal (el 81% del territorio de Nevada es propiedad federal). Llevaba diez años defendiendo en los tribunales que él quería pagar ese dinero al gobierno de Nevada, no al de Washington, al que no reconoce. En 2014, cuando la deuda superó el millón de dólares, el gobierno ordenó confiscar sus reses pero se encontró con un pequeño ejército de rancheros armados, algunos de granjas a cientos de kilómetros, que montaron un frente para defender las reses de Bundy. Ganaron.

No salió tan bien en Oregón, hace unas semanas, cuando con Bundy a la cabeza, otro grupo de rancheros libertarios ocuparon, armados hasta los dientes, un refugio de montaña de propiedad federal en protesta por la detención de un granjero que había quemado un terreno forestal también federal que tenía alquilado al gobierno. La cosa terminó con un ranchero muerto por disparos del FBI. En contra de lo que se pudiera pensar, no fue resultado de un tiroteo sino de una persecución. El ranchero fue a sacar (supuestamente) su arma cuando fue abatido según se puede ver en el vídeo (que ahora no encuentro).

Sin embargo el relato no puede ser más diferente al del estado libre de Jones. Como buenos libertarios, los americanos que se enfrentan al gobierno son cada uno de su padre y de su madre y a menudo coinciden en algún punto con los supremacistas blancos, el tea party y muchos fanáticos religiosos. Como entenderlos y distinguirlos requiere trabajo y dedicación, son tachados sin diferencia de extremistas de derecha, racistas trasnochados (Bundy lo es, tristemente), milicianos, conspiranoicos y delincuentes. Y en algunos casos es así, con tan mala suerte de que suelen ser esos casos los que salen por la televisión y en los que los periodistas encuentran más carnaza que ofrecer a los lectores.

Yo solo digo que muchos de los que defendieron a Bundy con un fusil y luego le abandonaron por racista no tienen nada que ver con el tea party, el fanatismo cristiano, los grupos anti-inmigración o los haters del Obama Care. Sí creen en una administración más cercana, en acuerdos y contratos con esa administración que ellos puedan firmar libremente, creen en la propiedad privada y en el derecho a defenderse con las armas de (que no a atacar a) un Estado abusivo y opresor. En fin, que yo sé que la frontera para considerar a un Estado abusivo y opresor es difícil de delimitar, pero esto se parece mucho a lo que pensaba un héroe de Mississipi de hace más de un siglo al que ahora le han hecho una película.

«El Estado abusivo y opresor» recibió 20 desde que se publicó el miércoles 10 de febrero de 2016 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por María Rodríguez.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.