LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Garzón, Google y el misterioso caso de los DNS censurados

Baltasar Garzón, el juez de instrucción de la Audiencia Nacional, era conocido en todo el mundo hispano como un adalid del Derecho Humanitario Internacional. Esta semana tomó el protagonismo censurando, por primera vez en Europa, el acceso de los internautas españoles a la WWW. Su resolución deja a webs como Google en situación de ilegalidad en España. ¿Los cibernautas han de ser necesariamente los daños colaterales de la guerra contra el terrorismo?

Cuando se publicaron las disposiciones del auto del juez Garzón suspendiendo a Batasuna en las que se ordenaba cancelar las páginas web u otros servicios de HB-EH-Batasuna pudieran tener contratados en Internet muchos pensaron con escepticismo que Garzón no había entendido la arquitectura de Internet o que simplemente se trataba de un gesto simbólico. Un primer análisis parecía revelar que la única consecuencia del auto desde el punto de vista de la red sería prohibir a Batasuna colgar sus páginas de un servidor situado en territorio español.

Sin embargo ésta semana Garzón fue mucho más allá: constatada la incapacidad de las autoridades judiciales españolas para cerrar unas webs cuyos dominios han sido contratados en Australia y que se alojan en Estados Unidos, en vez de solicitar la cooperación judicial de éstos países, símplemente optó por dictar una orden que prohibía a los ISP españoles servir conexiones a los dominios del partido suspendido. España es hoy el único país del mundo en el que no podrá accederse de forma directa a ésas páginas

La naturaleza de la suspensión ha cambiado radicalmente con ésta orden, nos explica José Luis Prieto, abogado y portavoz de la asociación de ciberderechos Ciberpunk.org, los castigados pasan a ser los cibernautas españoles y no la organización política suspendida. Es un caso claro de censura en la red, dónde los únicos censurados son los ciudadanos, no el que emite la información, ya que esta seguirá siendo accesible para el resto del mundo. De hecho, hemos comprobado cómo a través de servicios como la caché de Google o Anonymier puede accederse a los contenidos prohibidos.

Pero la cuéstión no es si los contenidos son o no delictivos, o si existen medios para leerlos desde España o no, el debate está en a quién afecta la censura… y evidentemente no parece que haya mermado la capacidad de Batasuna de llegar a sus simpatizantes a través de Internet o a la opinión pública mundial. Los únicos que no podrán tener toda la información serán jústamente los ciudadanos a los que Garzón pretende proteger.

Llamativamente, el debate público ha sido mucho más escaso en la red española, que en comunidades web internacionales, donde evidentemente ha llamado la atención el que España sea el primer país democrático del mundo en censurar DNSs y restringir el acceso completo a la WWW a sus ciudadanos, algo que hasta ahora estaba reservado sólo a países como China.

Google: ¿otra víctima colateral de Garzón?

Pero lo realmente paradójico es la situación de ilegalidad en la que ésta orden judicial deja al oráculo de la red en España al haber entrado en vigor la LSSICE.

Como hemos visto Google almacena en su caché los contenidos declarados delictivos por Garzón. Evidentemente la ley recoge que los que almacenan contenidos elaborados por otros no tienen responsabilidad penal sobre ellos mientras no tengan conocimiento efectivo de que la actividad o la información almacenada es ilícita… el problema es que según la misma ley se entenderá que el prestador de servicios tiene conocimiento efectivo (…) cuando un órgano competente haya declarado la ilicitud de los datos, ordenado su retirada o que se imposibilite el acceso a los mismos. Es decir, con la LSSICE en la mano, Google debe modificar inmediatamente su caché o hacerse responsable de difundir los datos prohibidos por el juez.

¿Prohibirá Garzón ahora a los internautas españoles el acceso al buscador? ¿Vendrán luego las webs que den acceso al mismo?. A la incultura tecnológica de los dirigentes españoles parece que no la frenan ni los derechos civiles ni el sentido del ridículo, nos comenta un activista inglés del movimiento de ciberderechos, convencido de que las dos primeras víctimas colaterales de la actuación del juez en Internet han sido los cibernautas españoles y la imagen exterior del país.

«Garzón, Google y el misterioso caso de los DNS censurados» recibió 0 desde que se publicó el sábado 19 de octubre de 2002 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.

Grupo de Cooperativas de las Indias.
Visita el blog de las Indias. Sabemos que últimamente no publicamos demasiado pero seguimos alojando a la red de blogs y a otros blogs e iniciativas de amigos de nuestras cooperativas.