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Historia del D.N.I.

Continuando con los comentarios surgidos en el post anterior con Ricardo, me aventuro (rascando ratillos libres) a recoger datos sobre la historia del Documento Nacional de Identidad español.

leonardoComo bien apuntaba Ricardo, nació durante el franquismo, concretamente por decreto de presidencia del 2 de marzo de 1944 como una forma, muy propia efectivamente de una dictadura, de controlar a la población, para que fuera el único método válido de identificación de los ciudadanos ante la autoridad.

Francisco Franco, quizás para mostrar que nadie se podía escapar del control, quizás por su carácter de amante del orden y las normas (recordemos que dimitió durante dos horas para ser nombrado -y no nombrarse– Generalísimo, aunque fuera lo mismo) poseía el D.N.I. número 1 y el Rey Juan Carlos el número 10.

dni2Yo me pregunto si en el dictador no influiría la vieja costumbre ibérica de “controlar la sangre” de sus habitantes pues ya en la época de la conquista de América existió un proto-D.N.I. llamado cédula de composición, que daba fe de la identidad del que se embarcaba hacia el Nuevo Mundo. Recordemos que los manchados de sangre (judíos conversos y sus descendientes) tenían prohibido viajar a América.

El pre-D.N.I. oficial parece ser la cédula de identidad del siglo XIX a la que no se le hacía demasiado caso y que se falsificaba con facilidad (entre otras cosas no tenía foto).

Llama la atención que en EE.UU., Gran Bretaña, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y algunos países escandinavos que yo sepa, el documento de identidad no sólo no es obligatorio sino que los intentos de crear uno provocan (como pasó en Inglaterra) airadas protestas de la mayoría de la población.

Así, ya para empezar perdemos en una comparativa y tenemos un origen bastante oscuro, tan oscuro como el motivo, pero como muchas otras cosas oscuras, parece que lo llevamos metido en la sangre y ya nadie se pregunta, ni se asombra, ni mucho menos se alarma a causa de un, llamemoslo, uso poco ortodoxo del D.N.I.

Eso sin hablar de los trámites de renovación, de las colas eternas y las horas perdidas o simplemente de por qué pierde su validez tras 5 años. Esas pequeñas cosas que nos hacen la vida más dificil pero con las que acabamos tragando para que no se nos haga aún más difícil.

Yo misma decía el otro día que me tranquilizaba que en España, al contrario que en otros países, se exigiera en casi todos los comercios el D.N.I. para poder pagar con tarjeta de crédito ya que nadie comprueba que la firma coincida con la de la tarjeta (de hecho casi nadie firma las tarjetas).

dni1He cambiado de opinión. Ahora no sólo no me tranquiliza sino que me parece mal y creo que la paz que me daba el saber que si alguien me roba la tarjeta iba a tener más dificil utilizarla gracias a la exigencia de la documentación, se vería compensada si se firmaran las tarjetas, se comprobara la firma y ya puestos que las tarjetas de crédito lleven foto para mayor seguridad.

Me parece mal en un deseo de que nos liberemos del D.N.I. en general pero sobre todo para empezar a luchar en serio contra los abusos de empresas y administraciones que impunemente exigen para cualquier cosa un documento que sólo debería servir para identificarnos ante un juez en caso necesario.

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