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La Economía Directa y la abundancia

La Economía Directa nos pone en un mundo que va mucho más allá del consumo colaborativo o de las PYMEs empoderadas por la tecnología: hablamos de un mundo donde producción y comunidad se funden y el conocimiento ocupa el lugar del capital.

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Hacia el año 2010, John Robb conocido por sus esfuerzos en el desarrollo teórico de la resiliencia, decidió hacer una consultoría sobre sí mismo. Se proyectaba como un agente económico y descubrió que contaba con diferentes recursos que no estaba utilizando. Incorporarlos a su actividad, contribuiría a disminuir su dependencia de su fuente económica principal -la consultoría. John Robb diseñó una cesta de actividades, y se concentró en ponerlas en marcha. Pasaba a ser un pequeño productor agrícola, a alquilar diferentes espacios en su casa, además de vender horas de asesoría mediante telepresencia, escribir libros y mantener su blog. Empezó a referirse a este fenómemo como «Economía directa», una fórmula que le permitía distribuir sus ingresos a través de diferentes actividades, todas ellas desintermediadas.

Economía DirectaSi John llegaba a este planteamiento buscando la reinvención de la familia norteamericana como unidad productiva resistente a las crisis, en las Indias en ese mismo momento comenzábamos a sentar las bases de la Economía directa como resultado de la aplicación del conocimiento libre y la disminución de las escalas de producción.

En nuestra mirada la Economía Directa agrupaba a toda una serie de actividades productivas y comerciales de pequeñísima escala que gracias a Internet estaban ganando un gran alcance con bajísimas necesidades de financiación. De hecho, la combinación de software y conocimiento libre, preventas online y «crowdfunding» estaba ahorrando ya a un número creciente de proyectos la búsqueda de accionistas y créditos. Por otro lado el floreciente mundo de las «apps» para móviles estaba sirviendo de modelo a todo un nuevo sector de micro PYMEs industriales. Un sector centrado sobre todo, aunque no únicamente, en la electrónica de consumo, que utilizaba la industria tradicional como una suerte de gigantesca impresora 3D para fabricar a bajo precio tiradas cada vez más bajas de todo tipo de productos.

Es decir, la potencia de la Economía directa no reside en la posibilidad de obtener ingresos extras de bienes de consumo subutilizados (casa, coche, herramientas…), que es el «core» del consumo colaborativo, sino en las posibilidades que ofrecen las redes, la desintermediación, la desfinanciarización y la «comodificación» del trabajo industrial para salir al mercado con productos innovadores teniendo una escala pequeñísima.

¿Por qué la economía directa empuja la sociedad hacia a la abundancia?

taller makerLa economía directa es la expresión más radical de la reducción de la escala óptima de las empresas. El desarrollo de las tecnologías a lo largo de las últimas décadas del siglo XX y de lo que llevamos de siglo XXI ha hecho posible que la fabricación de objetos sofisticados, desde teléfonos móviles a automóviles eléctricos sea accesible para grupos de personas realmente pequeños. Los cambios que proyecta son tan radicales como sorprendentes.

En primer lugar, y aunque parezca una obviedad, el que los creadores de un proyecto industrial consigan financiar su producción sin necesidad de ceder propiedad es una verdadera novedad histórica. A fin de cuentas, el sistema económico que hemos conocido y habitado durante todo el tiempo de nuestras vidas se llamaba capitalista porque se consideraba a aquellos que aportaban el capital como los dueños legítimos de una empresa.

ubuntu conEn segundo lugar, si esto es posible no solo es gracias a las ventas adelantadas o las donaciones de particulares que llegan por Internet. Se debe también a que la gran mayoría de estas empresas utilizan intensivamente software libre, es decir, se benefician de un capital previo al que acceden libre y gratuitamente. Lo que sustituye al capital monetario es, en menor medida el valor del propio aporte creativo y técnico de los emprendedores y en mayor medida, conocimiento previo acumulado bajo una forma comunal y gratuita.

Dicho de otra forma, en el núcleo de la Economía Directa vemos ya la transformación del capital en conocimiento libre, la aplicación directa del conocimiento a la producción sin necesidad de ese mediador, hasta ahora necesario, que era el capital social y el crédito.

Esto es algo más que una feliz coincidencia histórica. La Economía directa es el cambio en los modos de organización productiva que tienen lugar cuando la escala óptima de producción se acerca a la dimensión comunitaria. Si miráramos la estructuras de las empresas de la Economía Directa, encontraríamos que en su mayoría están compuestas por grupos de 6 a 10 personas. Trasladan el conocimiento que poseen, diseñan y ofertan productos en el mercado. Comunidad de conocimiento concreto y comunidad de producción tienden a fundirse, mientras el conocimiento acumulado toma una forma directamente útil, libre y accesible: el comunal.

¿Y los grandes qué hacen?

sonyAntes de entrar en las consecuencias sociales y filosóficas de todo esto, que son importantísimas desde el punto de vista de la abundancia, es interesante detenernos un minuto para observar cómo las grandes empresas multinacionales se han unido a este movimiento como forma de paliar las ineficiencias crecientes de su propia sobre-escala.

En cuanto a productos, es cada vez más habitual habitual escuchar el anuncio de campañas de preventa o incluso de producción a demanda: minimizan la inversión inicial al tiempo que permiten probar en el mercado un nuevo producto. Hoy, compañías como Sony, miden rutinariamente el éxito de nuevas líneas de negocio con segundas marcas en plataformas de «crowd funding», buscando minimizar incluso el riesgo reputacional de un posible fracaso. El uso de crowdfunding como vía de capitalización de un proyecto se ha naturalizado.

ben y jerryOtra tendencia creciente en la incorporación de la Economía directa por los gigantes de escala es realizar ofertas directas de participaciones («DPO» en inglés). Una fórmula que permite a una empresa suscribir y administrar directamente las participaciones sin recurrir a un intermediario. Empresas como Ben&Jerry’s la utilizaron como vía de financiación de su expansión en EE.UU y hacia Europa. La compañía tiene la posibilidad de escoger a quién va dirigida la oferta, pudiendo por ejemplo ser exclusiva a sus trabajadores y familiares, o a los ciudadanos de la ciudad en la que tiene su sede. A nivel de desarrollo local, el uso de las DPOs por las empresas abre la posibilidad de organizar a nivel local sistemas de fondos al que se sumen las empresas locales y en el que los ciudadanos-inversores tomen participaciones de los negocios. De ese modo, no solo se generarían fondos para impulsar el desarrollo, también aumentaría el control social y democrático de las empresas.

¿Y las escalas por debajo del óptimo?

taller maker 2Mientras tanto, la oferta de servicios a través de Internet, es aprovechada por profesores de idiomas, entrenadores personales, terapeutas, nutricionistas… el acceso a los servicios a través de un click se ha vuelto algo cada vez más frecuente. Internet opera como agente desintermediador entre cliente y proveedor. Se produce un aumento de la oferta, que incentiva la diferenciación por precio entre los competidores, pero también anima a innovar en el diseño de servicio o en la experiencia de usuario.

Macroempresas y profesionales son dos caras de la misma moneda. Ambos se benefician de la reducción de la escala óptima de producción al aproximarse ésta a una dimensión comunitaria. Pero esto no es, ni de lejos, lo más relevante.

Hacia dónde nos lleva la Economía Directa

Estamos hablando de pequeños grupos en los que la diferencia entre conocimiento, conocimiento aplicado y práctica se diluyen. En los que el paso a producción no requiere del capital como algo externo y superior capaz de reorganizar todo el proceso a su imagen y semejanza. En grupos así, la división del trabajo y la jerarquía se atenúan como nunca antes en empresas comerciales. La Economía directa es el lugar natural del «pluriespecialismo».

El punto de convergencia de las tendencias de la Economía directa es la «comunidad productiva»: un grupo de personas cuyo conocimiento se convierte de forma directa en producción y cuyo proceso de generación de conocimiento se confunde con el proceso productivo.

Pero más allá, hay todavía más. Un espacio aun más cerca de la abundancia que se alimenta de este nuevo mundo comunitario: la producción p2p. De él hablaremos en la próxima entrega.

«La Economía Directa y la abundancia» recibió 7 desde que se publicó el martes 16 de junio de 2015 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Natalia Fernández.

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