LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Lo que las Olimpiadas deberían recordar a los europeos

Las Olimpiadas nos dan un buen ejemplo de por qué el camino es más Europa, no «más local» y menos aun «más nacional».

elisa de francisca olimpiadas europa esgrima

1972 olimpiadas urss eeuu montreal baloncestoSi un espectador de las Olimpiadas de Montreal hubiera podido ver en 1976 los resúmenes de las Olimpiadas de Río, le hubieran llamado la atención muchísimos cambios. Pero seguramente lo primero que hubiera comentado sería la ausencia de la URSS. Lo interesante es que si en Río sumamos las medallas de todos los estados actuales que fueron parte de la Unión Soviética, el resultado no es comparable, ni de lejos, al medallero del 76. Y no, ni siquiera el ascenso de China lo explica.

Del mismo modo, sumar las medallas de los países europeos no es una buena estimación de lo que sería el resultado de un único equipo olímpico europeo.

volley femenino italiaPodría aproximarse en los deportes individuales, donde la unión en todo caso serviría para que los mejores atletas contaran con más recursos con independencia de su país de origen. Pero la diferencia vendría sobre todo en los deportes de equipo: baloncesto, voleibol, hockey, fútbol, waterpolo, gimnasia rítmica… las posibilidades de oro de una única selección con los mejores de toda Europa son evidentes. La suma de los oros de las selecciones nacionales actuales sería sin duda menor que el de un único equipo paneuropeo.

Todo lo que nos preocupa es como un deporte de equipo

samantha-cristoferetti-esaPero, ¿qué sentido tiene pensar en todo esto para Europa hoy? Todo el del mundo, porque todo lo que nos preocupa a los europeos, la economía, la ciencia, la seguridad y tantas otras cosas, se parecen más a un deporte de equipo que a uno individual.

El mercado único por ejemplo es mucho más que una suma de mercados nacionales. Pensar que lo que el mercado único nos ha aportado vino de suyo, es mero «progreso automático», para acto seguido volver a la cantinela del fomento del mercado nacional como base de la política industrial es simplemente miope y seguramente contraproducente, solo útil para alimentar los vientos suicidas del nacionalismo. Ni hablar de la seguridad, la ciencia, la educación o las industrias culturales.

¿Lo paneuropeo es artificial?

champions bayern munichY sin embargo se nos sigue hablando de la «artificialidad» de los espacios europeos y la «naturalidad» de lo local y nacional. Volvamos al deporte profesional: ¿no es mucho más artificial confinar al Barça o al Madrid en la misma liga del Eibar que dejarles jugar todas las semanas con pares como el Bayern? Es más, ¿no daría más de sí el Eibar y disfrutarían sus seguidores si pudiera jugar en una liga paneuropea de su nivel?

La sensación de artificialidad de los espacios de competencia ampliados nace de los mapas mentales que nos inculcaron dos siglos de centralidad de los mercados nacionales. Pero después de casi un cuarto de siglo de mercado único, lo artificial es pensar que el «mercado natural» del pequeño productor es el mercado local.

La política industrial nacionalista mata el futuro de «los de aquí»

mercado unico europeoLa crisis de las escalas y la revolución de la economía directa no apuntan a un horizonte de pequeños mercados fragmentados y producciones locales, sino de pequeños productores que venden sin trabas a nichos específicos en espacios globales o al menos muy amplios, cuanto más amplios mejor. El futuro no es consumir local, menos aun nacional, sino por ejemplo, comprar directamente el café de origen a una cooperativa de productores en Costa Rica, usar para molerlo un molinillo hecho por una PYME sueca que incorpora ese diseño que nos encanta y que hace unos años no hubiéramos podido pagar y prepararlo en una cafetera innovadora lanzada por unos jóvenes ingenieros belgas que la financiaron con crowdfunding y que ahora la venden en la tienda de la esquina.

Cuando un pequeño productor, en cualquier campo, lo hace bien, es evidente que el objetivo de la política pública no debería ser escalarla artificialmente para convertirla en una de esas empresas fofas y dependientes de programas públicos. Pero tampoco asegurarle un mercado cautivo o preferente local, al estilo rumano que tanto gusta a las autonomías españolas, sino a fomentar aquello que les lleva literalmente lejos: el alcance productivo -es decir aumentar su gama creciendo lo mínimo en costes y riesgos- y sobre todo la capacidad para encontrar sus nichos en un mercado mucho más amplio. Es decir, mejor acceso a las tecnologías de alcance y menos trabas en el acceso a mercados mayores. En concreto, en este lugar del mundo, en este momento histórico, esa fórmula se resume en dos palabras: más Europa.

Otro espíritu deportivo

europa flagoY lo mejor es que eso da juego para todos: para los que son como el Villareal o el Eibar, que encontrarán nuevos públicos; y también para los que son como el Barça, el Madrid o el Bayern que tendrán su propia NBA. Y más allá, en educación, ciencia o seguridad, nos permitiría disfrutar a todos de instituciones de vanguardia capaces de beneficiarse de las complementariedades y las diferencias al modo en que podrían hacerlo las selecciones europeas de baloncesto, voleibol o balonmano.

«Lo que las Olimpiadas deberían recordar a los europeos» recibió 10 desde que se publicó el viernes 19 de agosto de 2016 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.