LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Los amigos de una comunidad

Entre todas las tareas organizativas de una comunidad, crear espacios para sus amigos suele ser la más descuidada y sin embargo genera mucho más sentido que muchas otras cosas que a fin de cuentas son solo instrumentales.

neovenecianosLas comunidades tienen amigos. Los conoceremos en la conversación virtual, en nuestras salidas al mercado o vendrán desde los entornos personales de los comuneros. Puede incluso que vengan en «pack» y aparezcan en nuestra vida social otras comunidades. El caso es que más temprano que tarde la comunidad tendrá una conversación propia con ellos. Una conversación de amigos, mucho más íntima que la reflexión sobre el mundo y mucho menos práctica que la conversación sobre el hacer. El centro, como en toda amistad, estará en el afecto.

talaiosPero estas relaciones tienen algo particular, algo que las hace diferentes, una forma de «cuidado» especial que es distinto del cuidado por el otro que cada uno sabe manejar con sus amigos. Nacen del aprendizaje mutuo y se mantendrán mientras este exista. Eso no quiere decir que vayan de menos a más afinidad ideológica. Bien puede ocurrir al contrario. No importa. No disfrutamos de nuestros amigos porque hayan tomado las mismas opciones que nosotros, sino porque podemos disfrutar de ellos en todo lo les hace diferentes de nosotros. No necesitamos excusas para encontrarnos con ellos. La amistad es un fin en si mismo y lo es tanto para cada uno como, especialmente, para la comunidad, ella misma una «sociedad de amigos».

Andres en taller de sonarPero es importante entender que si no nos molestamos en seguir sus reflexiones y avances, si perdemos el plano que hizo surgir la relación, la relación se acabará disipando. Y aunque las conversaciones puedan ir y venir, tener épocas más intensas que otras, también conviene estar atento y cuidar el espacio conversacional en la red más allá del aprendizaje, no despreciar tampoco la tertulia intrascendente ni el «mantenerse al día» sobre lo que hace el otro, porque ahí, modestamente, vive algo valioso.

Claro que sería un error pensar que son relaciones fundamentalmente virtuales. Son relaciones personales y como tales, necesitan de la presencialidad. En la medida en que las distancias lo permitan, requieren encontrarse cara a cara, tener espacio para el relato y la confidencia, para el disfrute del otro sin aditamentos ni condiciones. Y sin embargo, aunque solo sea por gestión del tiempo, resultará tentador aprovechar eventos o viajes comerciales para encontrarnos con ellos. Pero aun en los casos en que no haya más remedio, los amigos son amigos y necesitan un espacio y un tiempo propios. La comunidad ha de crearlos igual que cada uno crea tiempos y espacios para disfrutar de sus amigos de infancia.

Daniel Bellón y Natalia Fernández en diciembre de 2013 en la fiesta sorpresa del 50 cumpleaños de DanielSeamos honestos, lo más frustrante de organizar eventos -y todas las comunidades los organizan más o menos regularmente- es que lo que nos da ánimos para sacar adelante todo el trabajo y el lío que suponen es la promesa de encontrar a los amigos, pero la mayoría de las veces, sacar adelante la logística y atender a los otros invitados es tan absorbente que apenas tenemos tiempo para ellos.

Entre todas las tareas organizativas de una comunidad, crear espacios para sus amigos suele ser la más descuidada y sin embargo genera mucho más sentido que muchas otras cosas que a fin de cuentas son solo instrumentales.

«Los amigos de una comunidad» recibió 9 desde que se publicó el Miércoles 25 de Marzo de 2015 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.