LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Mapeando redes con la metodología Kasher

Mapear profesionalmente una red no es fácil ni tampoco evidente. Supone aproximarse y delimitar una identidad, algo que por definición involucra elementos subjetivos y dinámicos de dificil cuantificación.

Sin un buen mapeo previo todo análisis de redes sociales será cuando menos cuestionable. Pero ¿qué hacer cuando no tenemos definida previamente la red y no podemos más que aventurar hipótesis sobre su topología?

En la Cuarta Escuela de Verano de la Fundación Urrutia Elejalde (2001), el profesor Asa Kasher de la Universidad de Tel Aviv planteó las bases de una metodología asequible para el mapeo de redes no delimitadas previamente.

1. Partir de lo indudable

El punto de partida de esta metodología consiste en descubrir claramente una zona cero identitaria. Si nos pidiesen mapear la red indiana, el grado cero bien podría estar formado por Natalia Fernández y Juan Urrutia, es decir por dos personas sobre las que existe un consenso generalizado sobre su pertenencia a la red a identificar.

2. Recursividad

Partiendo de este núcleo leeremos sus textos, buscaremos en registros públicos, participaciones en actos, etc. Así, la zona uno estará formada por aquellas personas a las que los miembros de la zona cero se refieren directa y abiertamente como miembros de la red. En nuestro ejemplo, María, Manuel y yo apareceríamos en esta zona uno identitaria.

3. Identidades abiertas y cerradas

Una vez definida esta zona uno tomaremos todos sus links, referencias, etc. buscando si hay alguien más a quienes ellos consideran indianos. Si al hacerlo no aparece ningún nombre más, diremos que la identidad indiana es una identidad cerrada de grado 1, dado que hemos podido cerrar el círculo en la zona uno.

Si hubiera sin embargo alguna referencia más como miembro a otra persona que no ha sido mapeada en la zona uno, diríamos que los indianos son una identidad abierta para el grado 1 y continuaríamos delimitando zonas hasta encontrar dónde se cierra la red.

4. Entorno directo y línea temporal

Una vez mapeada la red identitaria propiamente dicha podemos proceder a identificar su entorno: con quíen ha hecho quién qué, a quién se ha referido cómo, etc. catalogando toda la información temporalmente.

Esta ordenación temporal es fundamental al análisis porque nos permitirá, al estudiar su evolución, descubrir pautas grupales y por tanto atribuir en la fase posterior al mapeo, hipótesis sobre estrategias identitarias.

Por ejemplo: si varios de los blogs de la zona uno indiana han comenzado de unos meses para acá a enlazar el blog de Versvs con una frecuencia mayor de la habitual y el autor ha aparecido en varias presentaciones de la Colección Planta 29 podremos hacer la hipótesis de que está preparando un nuevo libro, pero si los temas son diversos y en el registro mercantil aparece una nueva empresa fundada a su nombre con la participación de algunas personas del entorno directo de los indianos, podremos aventurar que se está integrando en el entorno empresarial y que pronto veremos o participaciones económicas o proyectos compartidos para clientes comunes. Hipótesis que no son más que hipótesis y que por su puesto requieren seguimiento y falsación pero que son la verdadera base del análisis.

Redes relacionadas no conectadas

Estudiar una red no siempre es aventurar su crecimiento, alianzas y estrategias. Muchas veces se trata de algo tan sencillo como identificar para comunicar: ¿A quiénes debo dirigirme para explicar sin intermediarios al tejido social interesado la estrategia de mi organización? ¿Qué blogs forman parte del entorno potencialmente interesado en mi producto? Son ejemplos de preguntas que no requieren análisis de redes sociales sino un buen mapeo.

El problema que puede generarse usando este método para resolverlas es que en el mar de flores de la red social real, demos con una única red identitaria y la mapeemos dando por hecho que no hay otras definidas en torno a los mismos temas.

El peligro es siempre, en este tipo de mapeos, confundir el árbol con el bosque y conforrmarse con una única zona cero que generalmente será la más cercana al mainstream, la más visible y generalmente la más clara en estrategias además de la más conservadora identitariamente.

No existe tampoco una solución obvia: muchos clusters son discretos -sin perseguir releancia global o acercarse al mainstream– y mantienen una influencia local cuando no configuran un mundo relativamente aislado (las distintas flores del mar de flores). La solución habitual cuando la duda se plantea suele ser la exhaustividad y la aleatoriedad. La exhaustividad sería repetir el mapeo considerando como miembros de posibles zonas cero a todos los sujetos con referencias al tema buscado fuera de la red mapeada en un primer momento. La aleatoriedad consistiría en restringir la aplicación del proceso a sólo unos cuantos tomados al azar.

Conclusiones

A las finales, mapear redes, como analizarlas, no consiste tan sólo en aplicar una serie de metodologías y protocolos, sino en tener la mente abierta y una cierta sensibilidad, una cierta proximidad a las redes estudiadas que surge de la curiosidad y el gusto por aprender de ellas y su comportamiento.

Mapear, como analizar, sigue teniendo mucho de arte… y de artesanía.

«Mapeando redes con la metodología Kasher» recibió 1 desde que se publicó el Viernes 1 de Enero de 2010 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] Realizar mapeos sencillos con la metodología Kasher […]

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.