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Masculinidad mortal: pistas sobre la epidemia masculina de suicidios

8 de cada 10 suicidios son realizados por varones. La tasa femenina se estancó en 2007 pero la masculina no deja de crecer. Las enfermedades mentales y al alcoholismo no son las causas principales: solo un 5% de los depresivos se suicidan.

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suicide1Desde mediados de los años 60 hasta hoy, la tasa de suicidios a nivel mundial ha aumentado casi sin descanso hasta alcanzar un 60% de subida. Eso supone, según datos de la OMS, un suicidio cada 40 segundos en el mundo y alrededor de 1 millón de muertes autoinflingidas por año. Estos datos y sobre todo el alarmante aumento en la población joven ha producido que los expertos califiquen el suicidio como un problema de salud pública, necesitado de más recursos y estudios para su prevención.

La revista de divulgación Mosaic, publicó el año pasado un artículo sobre el tema escrito por el periodista Will Storr, con algunas observaciones que dan mucho que pensar.

Storr se entrevista con Rory O’Connor, el presidente de la International Academy of Suicide Research, que en primer lugar llama la atención sobre un dato: 8 de cada 10 suicidios son realizados por hombres. La tasa de suicidio femenino se estabilizó en 2007 mientras que la del masculino no para de crecer. El siguiente dato interesante es que para variar y contradiciendo incluso a la OMS, los expertos mencionados no culpan a las enfermedades mentales y al alcoholismo como las principales causas. Es más, según O’Connor, solo un 5% de los depresivos se suicidan. Como es fácil intuir, el suicidio nunca responde a una clara y única causa.

¿Por qué ellos se suicidan más?

perfecionismo¿Pero por qué es tan superior la tasa de suicidios masculinos? Según la teoría de O’Connor, la causa es lo que él llama «perfeccionismo social», o una obsesión por cumplir las expectativas que creemos que la sociedad tiene de nosotros. Para explicarlo, el autor pone como ejemplo paradigmático uno de los casos tratados por O’Connor:

Un chico siente que ha decepcionado a sus padres por no superar el acceso a la escuela secundaria y tener que continuar su formación en una escuela de oficios. Como su sueño (su ideal de prestigio social) era ser director de un colegio, lucha toda su vida para conseguirlo. Al mismo tiempo, se casa con su novia y tienen 3 hijos. Además de conseguir su meta profesional, su objetivo en la vida es dar una vida mejor a su familia, cada vez mejor.

Y lo consigue, a costa de tener durante décadas dos trabajos entre semana más otros dos de fin de semana, además de seguir estudiando para poder ascender y hacer voluntariado en una ONG, pues el prestigio social también va por ahí. Con tanta ocupación la interacción con su mujer debía tender a cero y finalmente ésta le abandona después de varias infidelidades. Cuando el divorcio además le deja en bancarrota, su vida pierde todo el sentido que tenía y decide suicidarse.

suicideEn resumen, se preocupó tanto por lo que él suponía que su familia y entorno social esperaban de él, que se olvidó de aquellos a los que quería agradar. Convirtió a los miembros de su comunidad real en un buzón donde enviar una cuenta de resultados.

El artículo menciona otra reflexión interesante. A pesar de las conquistas del feminismo y de los cambios culturales desarrollados en los roles de los dos sexos, hay algo que no ha cambiado y que para los hombres puede ser devastador: su consideración social como sustento familiar, como proveedores, como aseguradores del bienestar de la comunidad, atributos que aún hoy están intrínsecamente unidos al hecho de ser hombre.

Esto provoca, por ejemplo, que si un hombre se queda sin trabajo y no encuentra otro durante un tiempo prolongado, el efecto que esto tiene en su autoestima es mucho más destructivo que en el caso de una mujer. Esto no quiere decir que a ellas no les afecte pero sí que su feminidad no va a ser puesta en cuestión por la inseguridad que produce un rechazo así.

Demasiadas expectativas

suicide 2¿Qué ocurre cuando ahora además de ser tener éxito profesional, ganar dinero y ser un pilar comunitario, los hombres tienen que ser sensibles, pasar tiempo «de calidad» con sus hijos y su pareja, no descuidar a los amigos, hacer deporte, vestir con estilo, saber cocinar, visitar museos y leer lo suficiente para resultar interesante? Según O’Connor, lo que ocurre es que los suicidios suben porque el «perfeccionismo social» es hoy más exigente que nunca.

Otro dato interesante que aparece como de pasada en el ejemplo de O’Connor: la resignación. En cada una de las infidelidades de su mujer, cada una más indiscreta que la anterior, el hombre que quería ser director de escuela no se enfada, no grita, no rompe cosas, no monta ningún cirio. Simplemente se resigna, porque un buen hombre además es calmado, habla bajito y nunca nunca pierde los papeles. No es difícil adivinar que seguramente la poca discreción de su mujer buscara provocar el efecto contrario.

rabbitEl profesor Brian Little, de la Universidad de Cambridge, estudia este fenómeno como la integración de esas aspiraciones, que él llama «proyectos personales», en nuestro ser. Nos identificamos tan profundamente con esos objetivos que creemos tener que alcanzar para ser aceptados que «los acabamos integrando en nuestra propia concepción del yo». El fracaso en esos proyectos y a veces la conciencia repentina de que han sido absurdamente (auto)impuestos, producen el colapso.

Little afirma que, sin querer perpetuar estereotipos, hay una clara diferencia entre como las mujeres y los hombres responden a los problemas, el estres y el fracaso. Quizá por razones biológicas, las mujeres están más comunitariamente conectadas, les cuesta menos hablar de sus problemas y son menos impulsivas. Aunque piensen en suicidarse es más fácil que les detengan las repercusiones que tal decisión tendría para su entorno.

El coraje de ser imperfectos

El otro día en los comentarios al post de Nat sobre el calendario Pirelli, decíamos que superados ciertos atavismos no hay que renunciar a la virilidad, pues es tan hermosa como la feminidad y que lo mejor es que ambos sexos tienen un poco del otro. Así es como alcanzaremos, hombres y mujeres, la más perfecta de las imperfecciones.

«Masculinidad mortal: pistas sobre la epidemia masculina de suicidios» recibió 13 desde que se publicó el Martes 19 de Enero de 2016 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por María Rodríguez.

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