LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Maurice Duchuchois y el sentido del progreso

Duchuchois es un ejemplo cómo el desarrollo productivo, cuando se entiende como algo palpable, como «progreso», es capaz de generar ese «entusiasmo» que añora Juan y que seria imposible encontrar en la academia de nuestros días.

Maurice DuchuchoisLa postal de la derecha se vendió esta mañana por 62$ en eBay. Fue enviada por Maurice Duchochois a Federico Villareal en diciembre de 1904.

Duchochois era un pequeño industrial de un pueblo de costa francés, Boulogne sur Mer. Dinamizador de la Cámara de Comercio, donde resolvía disputas entre empresarios, armador de barcos de pesca de altura, su éxito se debía a haber sido el primer empresario en instalar -y alquilar- cámaras frigoríficas para el pescado. ¿Cómo no iba a creer en la ciencia y el progreso si era la ciencia y no la política ni la religión lo que estaba insuflando vida y prosperidad al olvidado pueblecito en que había nacido? Por eso cuando descubre el esperanto compra rápidamente el relato: una lengua internacional fácil, el primer hallazgo de una nueva ciencia, la Interligüística, significaría más facilidades comerciales, más oportunidades para barcos y pescadores cuando llegaban a lugares como Islandia o Canadá.

Es más, cuando descubre que el creciente movimiento esperantista francés está pensando en organizar una primera reunión internacional de hablantes ofrece su pueblo como sede, monta un grupo local y se pone a aprender él mismo. Es noviembre de 1904 y tiene 42 años.

Para promocionar el congreso imprime postales: uno de los pescadores del puerto, el edificio que hará de sede de los trabajos, las modernas canchas de tenis con la playa de fondo…

preUK1 pre UK1 3

En diciembre empieza a enviar postales en un esperanto todavía lleno de errores gramaticales y fallos de vocabulario. Quiere movilizar a los grupos esperantistas de Francia, pero también atraer figuras internacionales de renombre. Por eso escribe a Federico Villareal. Villareal preside el grupo esperantista de Lima y es una figura mundial de las matemáticas y la ingeniería, un hombre innovador, ingenioso y culto. Un hacker de la época cuya biografía se parece mucho a la de Torres Quevedo, quien también será un puntal del esperantismo en su país, España, con una diferencia: Villareal llegará a ser Senador del Perú.

Quedan hoy pocas referencias fácilmente encontrables sobre Duchuchois. Los esperantistas le celebran como uno de los creadores de su bandera, que puso a todos sus barcos. En 1905 la prensa islandesa da noticia de las nuevas banderas y su significado en los pesqueros que están llegando a puerto.

Hoy, Duchuchois es un ejemplo de cómo el desarrollo productivo, cuando se entiende como algo palpable, como «progreso», es capaz de generar ese «entusiasmo» que añora Juan y que sería imposible encontrar en la academia de nuestros días.

«Maurice Duchuchois y el sentido del progreso» recibió 5 desde que se publicó el domingo 24 de enero de 2016 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.