LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Navidad es cuando en tu mesa siempre hay sitio para uno más

Disfrutad hoy con abundancia, porque a partir de mañana, con lo que tenemos, con los que somos, tenemos que comenzar a construir, con urgencia, con toda la generosidad y fortaleza de la que sean capaces nuestras cabezas y cuerpos, una mesa infinita.

Vivimos un momento en el que, por primera vez, convivimos con pequeños pero importantísimos espacios de abundancia: el software libre y en general el comunal digital representan algo completamente nuevo, pero no por ello menos esperado, en la Historia de nuestra especie. Algo que, además, no queda recluido en sus aplicaciones directas, sino que se multiplica a través de su impacto en la producción industrial y que, como se visualizó en Somero 2015, contribuye a que por primera vez, la dimensión comunitaria sea ya o vaya a convertirse en el tiempo de nuestras vidas, en la más eficiente en cada vez más ramas de la producción. Por eso, los comuneros podemos aportar mucho, de manera material, aquí y ahora, a un entorno marcado por el incremento de la desigualdad, el desempleo y los efectos crecientes de la descomposición de las dos principales instituciones de la sociedad en la que vivimos: estado y mercado.

Son ideas que venimos trabajando desde hace años, claro, pero en 2016 se han hecho evidentes mucho más allá de nuestro entorno. 2016 ha sido el año de «Postcapitalismo» de Paul Mason, un libro que se nos quedó irremediablemente corto pero que dirigió a amplios sectores sociales hacia nuevos lugares. Fue el año en el que los estudios cuantitativos evidenciaron que los principales obstáculos para el crecimiento son las rentas y monopolios que el estado asegura a las empresas sobre-escaladas, empezando por la propiedad intelectual. El año en que el mundo miró a Shenzen para descubrir esa relación íntima entre comunal de conocimiento, innovación y desarrollo económico que llamamos economía directa. El año en que los resultados sociales de la recentralización y la cultura de la adhesión se han materializado en la masividad de los apoyos al Brexit en Inglaterra y al «trumpismo» en casi todo EEUU, haciendo que la realidad de la descomposición haya pasado a primera línea de la actualidad.

La mirada comunitaria en 2016

En ese marco, abrir el debate sobre las posibilidades comunitarias de la situación actual, fue uno de nuestros grandes logros del año. En un proceso abierto en el que tomaron parte cientos de personas y en especial los indianos del Club, publicamos el «Manifiesto Comunero», un librito que desde la primavera ha tenido ya más de 3.000 consultas y 1.200 descargas. Además, por primera vez, la difusión del libro en inglés ha ido a la par de la edición en español.

Y es que el debate del Manifiesto nos dio a los comuneros indianos un perfil aun más definido en el exterior. La conversación y colaboración con las comunidades igualitarias estadounidenses se ha convertido en algo cotidiano, la intensa relación con los comuneros quebequeses nos llevó al Foro Social Mundial de Montreal, la importancia de nuestra vieja idea de «filé» en el modelo de Michel Bauwens y la P2P Foundation empieza a convertirse en convergencias entre comuneros y «commonist» que intentaremos desarrollar y profundizar en el próximo año.

Dando lo mejor de nosotros mismos para el cambio

La necesidad de impulsar cambios en una sociedad cada vez más atascada nos llevó muy lejos este año. Caro se mudó a Buenos Aires para convertirse en la primera comunera en décadas en todo el mundo en aceptar un puesto de responsabilidad política en un gobierno nacional. Difícilmente podíamos hacer una apuesta más alta internamente -la ausencia se siente como si nos faltara una parte del cuerpo a cada uno- y más arriesgada con el entorno. A fin de cuentas, Argentina es un país cuyos políticos fueron los pioneros de la «posverdad» y en el que para algunos sectores, colaborar con el gobierno de coalición elegido en las urnas, no hablemos de hacerlo en el gobierno, merece el tratamiento que tendría hacerlo con una fuerza de ocupación. Para nosotros, en cambio, es un hito y un orgullo. Los proyectos y acciones impulsadas por Caro en su nueva posición y los resultados del trabajo en el equipo en el que se integra, resultados que empiezan a ser visibles para decenas de miles de niños y adolescentes, hablan por sí solos.

En Europa nuestro compromiso con el entorno más amplio, el que va más allá de nuestras propias comunidades reales, no podía hacer oídos sordos al peligro inmediato que supone la descomposición para el libre movimiento de personas. Tenemos claro que a día de hoy, la defensa de las libertades básicas en Europa pasa por defender críticamente el marco institucional existente, la UE de los tratados, sometiéndola a escrutinio ciudadano en su gestión cotidiana, denunciando el rentismo de las empresas sobre-escaladas y sus lobbies, encarando los nacionalismos y localismos emergentes y batallando para darle a la entidad supra-estatal herramientas para una política fiscal y monetaria soberana y orientada al pleno empleo. Algo que será casi imposible mientras no exista un tejido de conversaciones transnacional en el continente. Fue esa convicción la que este año nos llevó a poner en marcha un primer esfuerzo para crear redes de deliberación transeuropeas: Europano.info. La experiencia nos ha enseñado mucho y del balance ha surgido una pequeña red de traductores voluntarios sobre la que esperamos impulsar de nuevo el proyecto durante el nuevo año.

En España mientras tanto, redujimos la participación en eventos a un par de conferencias breves sobre comunitarismo y un debate en el OuiShare Fest de Barcelona porque nos dimos cuenta de que el foco de nuestro activismo tenía que orientarse a una nueva generación. Una generación que ha vivido la descomposición política con desespero y la destrucción del trabajo como un exilio social. Una generación a la que la descomposición del sistema de enseñanza tanto como la de la política ha privado de herramientas y de sentido de continuidad histórica.

Fue la necesidad de recuperarlas junto con el buen resultado del Manifiesto dentro y fuera del mundo que habla español, lo que nos animó a lanzar una edición mejorada y ampliada de nuestro «Libro de la Comunidad» y acompañarla de una selección de textos de grandes autores del pensamiento social de los últimos dos siglos, «El futuro aquí y ahora», que recuperaba la centralidad de la abundancia como objetivo social y el protagonismo de la comunidad igualitaria como su forma de desarrollo. Y lo hacía con artículos y trozos de obras de autores tan distintos como Marx, Keynes, Buber, Camus, Zamenhof, Foucault, Dewey o Dreikurs. Y si en ese ámbito, estamos organizando ya un seminario a principios de 2017, es en el del trabajo presencial y material donde nuestra apuesta está siendo más alta: en noviembre abrimos un programa de prácticas en el que se han interesado ya más de 200 personas menores de 30 años, con el que queremos demostrar que es posible hacer las cosas bien, formando sin adiestrar y brindando trabajo sin explotar.

El año en que nuestro entorno se hizo comunidad

Pero seguramente lo más importante que hemos vivido en 2016 ha sido nuestro propio desarrollo comunitario, el primer paso para consolidar lo que nació como un espacio de deliberación… dándole además sentido productivo. No es solo que El Arte de las Cosas haya crecido de tres a casi cuarenta socios, lo realmente valioso es lo que ocurre alrededor de cada producción de cerveza, lo que aprendemos con cada nuevo proyecto, el sedimento en debates y conocimiento que queda en cada nuevo blog. Y es que ya sumamos un agregador y 16 bitácoras, que más vivas que nunca, mantienen lo que hoy parece un milagro: un espacio de discusión diverso y abierto, capaz de sostener durante décadas temas fuera de la agenda mediática y sobre todo de disfrutar y generar conocimiento. «El Correo de las Indias» es una isla de conversación comunitaria en un océano de cultura de la adhesión y «posverdad», es cierto, pero es una isla que crece y tiene una vida cada vez más rica.

Un futuro por construir

Vivimos bajo un sistema económico en descomposición que produce desigualdad, guerra, desempleo y pobreza. El fin de la capacidad cohesinadora del sindicalismo y las evoluciones identitaristas de una izquierda que quiso olvidar la centralidad del trabajo han azuzado la descomposición de todo el sistema social hacia un desespero global que envalentona a las fuerzas más reaccionarias y descompuestas de la sociedad bajo las banderas que mejor representan la imposibilidad de un futuro para todos: las del nacionalismo, el localismo y el identitarismo de mil comunidades imaginadas. No hay que vestirlo con palabras bonitas ni tecnicismos. Menos aun en Nochebuena. No hay que ocultar la pobredumbre ni refocilarse en ella. Nada más descompuesto que el derrotismo.

Descomposición es destrucción de capacidades productivas y las principales capacidades productivas, conocimiento y trabajo, se materializan en las personas, así que hoy, descomposición no quiere decir simplemente erosión de instituciones o modos de relación, quiere decir, sobre todo, destrucción intelectual, física y moral de las personas. Quiere decir: migraciones forzosas, exilio social, embrutecimiento, individualismo, sálvese quien pueda, autoritarismo, corrupción, abuso, soledad, vacío.

Frente a eso hay mucho por lo que luchar y trabajar. Hay que batallar por la reducción de las jornadas de trabajo y la libertad de movimientos de las personas. Hay que ensayar sistemas mutuales que aseguren a los nuestros en el caso de que la alianza indigna de un sistema financiero exhausto, una derecha al servicio de los oligopolios y una izquierda patricia, nos «cambien» la seguridad social por una «renta básica universal» universalmente miserable como la que abandera Varufakis.

El camino tiene que llevar en sí la semilla del nuevo mundo por el que luchamos. Tiene que llevar la abundancia en cada uno de sus pasos.

De todas las formas de explicar la abundancia, nuestra favorita es la que se pone en el lugar del último en llegar. Abundancia es entonces, la posibilidad de que acceda a todo, que disfrute de todo cuanto le sea necesario sin restar oportunidades ni bienestar a ningún otro. Abundancia es cuando en tu mesa siempre hay sitio para uno más, como uno más y sin que nadie tenga que sacrificar nada por ello.

Disfrutad pues, indianos y no indianos hoy con abundancia, porque a partir de mañana, con lo que tenemos, con los que somos, tenemos que comenzar a construir, con urgencia, con toda la generosidad y fortaleza de la que sean capaces nuestras cabezas y cuerpos, una mesa infinita.

«Navidad es cuando en tu mesa siempre hay sitio para uno más» recibió 12 desde que se publicó el domingo 25 de diciembre de 2016 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por las Indias.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Juan Ruiz dice:

    Fantástica bocanada de aire y de ilusion. Muchísimas gracias. Y la nueva metáfora de la abundancia y la mesa, genial!!!
    Un abrazo a todos. Y seguimos aun con más ganas.

    • Gracias Juan! La metáfora de «la mesa infinita» salió espontáneamente cuando discutíamos el editorial, pero luego, pensando, me di cuenta de cuál era su origen. ¡¡El banquete que los dioses ofrecen a Mitra al final de la tauroctonía!! Es fascinante como el mito mitraico romano inauguró la mayor parte de las metáforas sobre la abundancia, empezando por el el «sacar agua de las piedras» que sigue hoy en el lenguaje diario.

  2. Limpiándome las lágrimas de emoción.Feliz Navidad, Indianos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    • Feliz Navidad fra!! Este año tenemos que sacar adelante tantas cosas… No vamos a tener otros recursos que nuestro trabajo y los ingresos que saquemos en el mercado, así que nos va a exigir muchas horas, mucha paciencia y mucho ingenio. No podemos ya esperar más para crecer en todo lo que hacemos: desde el Club (entendiendo los seminarios en la lógica de una nueva Universidad Popular, Europano, etc.) a la Sociedad de las Indias (jóvenes en prácticas, puesta en marcha de los nuevos productos que creamos y arrancamos a vender este año) y la propia comunidad (nuevas actividades productivas en El Arte, perseverar en el tejido de relaciones en otros continentes… y tomarnos en serio crecer nosotros mismos). Cuando se pone todo negro sobre blanco parece que seamos una docena en vez de media, pero tenemos que conseguir hacer como si fuéramos medio centenar. Eso es lo que tiene que pasar de aquí a octubre!

  3. Feliz solsticio para todo el mundo! De invierno o de verano, eso no importa. Lo importante es la mesa infinita para brindar con todos vosotros.

  4. Ester dice:

    Bon nadal!!

    Preciosa editorial que nos abre un horizonte apasionante, aunque vaya a costar, vale la pena con la compañía. Mil abrazos a todos los indianos!

Pingbacks recibidos desde otros blogs

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.