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¿Qué hacer cuando los monopolistas patentan la vida y la tradición?

Entramos en una nueva fase de la batalla contra el monopolio de las patentes abusivas y la propiedad intelectual. De momento debemos decir NO a patentar la cerveza. Pero también empezar a trabajar por una agencia pública de patentes libres que sirva para proteger la vida, las tradiciones productivas y el gigantesco capital de conocimiento público del que quieren apropiarse el capital sobre-escalado y los oligopolios rentistas.

NO a las patentes de cervezaSegún la normativa internacional de patentes, las formas de vida y sus componentes no se pueden patentar. Sin embargo, hace unas semanas veíamos con estupor cómo la Oficina de Patentes Europea aprobaba a Heineken y Carlsberg una petición para registrar el cultivo de 3 variedades de cebada, que se extienden al cultivo tradicional y a la elaboración de la cerveza.

Heineken y Carlsberg patentan la cebada y su cultivo tradicional: ¿Cómo es posible?

La campaña en contra de la decisión de la Oficina Europea de Patentes ha conseguido el impacto suficiente como para que las empresas solicitantes se vieran en la obligación de justificar la concesión de la patente. Así en un comunicado público, reconocían la antigüedad y carácter público del proceso de elaboración de la cerveza, pero remarcaban los beneficios para el conocimiento que supone su invención al mejorar el sabor del producto y mejorar la eficiencia energética en el proceso de elaboración.

Curiosamente, son las mismas alegaciones que recoge la Oficina de Patentes en el informe que aprueba la concesión de la patente, al considerar que

«despeja el camino para realizar procedimientos de producción mejorados de bebidas con perfiles de sabor mejorados y promete también reducciones notables de la entrada de energía térmica para la producción de cerveza».

Se argumenta que la patente es aceptada no porque innove, sino porque permitirá privatizar innovaciones futuras

¿Qué ha ocurrido?

Lo que resulta más perverso en esta concesión es que niega la innovación como producto de la colaboración colectiva y la relega a un ámbito mercantil. Admitir que Carlsberg y Heineken modifican la producción de cerveza de un forma tan sustancial que merece la protección y la exclusividad como recompensa, es decir que desde el nacimiento de la agricultura hasta hoy se ha estado elaborando la cerveza exactamente de la misma forma, siguiendo los mismos pasos, utilizando los mismos ingredientes. Pero solo ahora, según la oficina de patentes, gracias Carlsberg y a Heineken la Humanidad podrá dar un salto memorable: disfrutar de un mejor sabor con una menor inversión energética. ¿Tan diferentes saben ambas marcas del resto? ¿Es diferente el proceso de producción de esas variedades? ¿No existían acaso hasta ahora?

En un momento de auge de cerveceras a pequeña escala, el movimiento del segundo mayor fabricante del mundo crea una nueva barrera de acceso al mercado. Un sector ya caracterizado por la concentración de operadores que ha generado un oligopolio que se extiende a las actividades directamente relacionadas como el cultivo de lúpulo y granos.

Objetivo de la patente es crear una renta, una barrera de mercado que nos devuelva a un mundo de monopolios cerrados

Mapa industria cervezaSin embargo, ni los movimientos de concentración ni la apropiación de conocimientos pertenecientes al comunal se ha dado de un momento para otro. El mundo agrario, al igual que muchos otros, vio florecer a un incipiente espacio software, hardware y semillas libre. Y al igual que los demás, sufre en carne propia las consecuencias de la recentralización donde la propiedad intelectual juega un papel cada vez más importante a la vista de las protecciones que aspira garantizar.

Lo que estamos viendo es la «recentralización» del mundo agrario en torno a los gigantes alemanes y estadounidenses

¿A qué deberíamos aspirar?

Economistas de primera fila han producido materiales de sobra evidenciado que los sistemas de patentes no ayudan a la invención y no suponen un incentivo, sino más bien, generan un ecosistema de la innovación que no revierte en el sistema productivo de un país sino en un grupo reducido de agentes. El devolucionismo ganó hace mucho en los argumentos y los papers académicos pero nada pudo hacer frente al inmovilismo del poder y la apatía de la opinión pública.

Devolucionismo ganó Academia pero no pudo contra al inmovilismo institucional y apatía pública inducida x los medios

Nos queda, eso si, trabajar en el margen. No cesar en el uso y liberación de conocimiento en todas sus formas, y por qué no, aprovechar la lógica del sistema para oficializar y favorecer los procesos de registro que tienen como objetivo devolver o liberar al dominio público su uso y modificación.

Ahora tenemos que patentar y registrar para devolver conocimiento al Dominio Público restaurarlo como bien público

Esto es, bajo el sistema actual, el registro que describe cómo sucede un proceso determinado o de una invención se canaliza a través de oficinas de carácter público-privado. Llevan asociados costes considerables para el depósito de la documentación de respaldo, para la protección del invento en áreas de actividad específicas, y para determinados ámbitos geográficos. Una licencia para todo el mundo y para un conjunto de actividades es prácticamente inalcanzable para algo que no sea un gigante internacional. Sin embargo, lo que hemos aprendido con la Economía Directa, es que gracias al alcance, podemos aspirar a mercados segmentados distribuidos de forma global (cabe apuntar que el software en Europa no es patentable). Es decir, estaríamos, en las condiciones de un registro de patentes, en los rangos más elevados que, tras todo el proceso, nos permitirían liberar la patente. Un sinsentido. Pero el único camino abierto a día de hoy, el único «hack» posible.

Puesto que el fin es la devolución del conocimiento al comunal, su restauración como bien público, tendría sentido la creación de una oficina de registro para esta finalidad desde los estamentos públicos aumentando el volumen del dominio público y con él el catálogo de bienes libres. El resultado además permitiría cuantificar el valor del conocimiento libre de un país, algo que hasta ahora siempre hemos hecho a base de estimaciones. En fin, una oferta de desarrollo de políticas públicas, que desde ya, devolvemos al dominio público 😀

Futuro pasa x agencia pública d patentes libres con catálogo que proteja innovación abierta y producción tradicional

Y ¿de momento qué hago?

Di No a las patentes de cerveza

Ahora debemos decir NO a patentar la cerveza y empezar a trabajar por una agencia pública de patentes libres

«¿Qué hacer cuando los monopolistas patentan la vida y la tradición?» recibió 3 desde que se publicó el Lunes 26 de Junio de 2017 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Natalia Fernández.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Dos ideas a destacar:

    1. El timo de la «eficiencia energética» en manos del capital sobre-escalado: le dan la patente porq el uso de esa variedad «ahorra» energía… aunque sea una variedad usada con preferencia desde q se hace cerveza mala (un siglo más o menos) y el proceso no sea otro que el de toda la vida de las pilsner aguadas y las cervezas baratas.

    2. El cambio en la forma de formular estrategias de activismo que haces: de la lógica red (ciberactivismo, opinión global, etc.) a la lógica reformista que se apoya en las políticas públicas y (eventualmente) en los partidos, es decir en los ámbitos nacionales. Corbyn aplicado. Bravo!

  2. Si, la justificación energética de la patente es pasmosa. Lo siguiente podría ser que en EEUU le den a Budwerisser la patente de la cerveza elaborada por mujeres, por minorías raciales. Abre la puerta a considerar único algo que no es intrínseco al proceso.

    El cambio en el enfoque está provocado por tu último post. Me llevó la cabeza a «Los Futuros que vienen» y a todos los espacios que se han perdido además de la tecnología y que muchos de ellos, como este caso no son evidentes. Es descorazonador, pero el umbral de rebeldía no está por el devolucionismo, ni tan siquiera por la disminución de los tiempos de explotación. Así que no queda más que adaptarse y buscar otras vías. Corbyn está siendo muy inspirador!

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