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Pensando en el año nuevo indiano

Fui testigo de cómo las comunidades de dujobortsi […]emigraron a las regiones del Amur y presencié las enormes ventajas que les reportó su organización fraternal semicomunista; contemplar el maravilloso éxito de su colonización, en medio de todos los fracasos de las colinizaciones estatales me enseñó algo que no se aprende en los libros.
Memorias de un revolucionario, Siberia; Mando versus entendimiento mutuo-

Y ¿quiénes fueron los dujobortsi?

El origen de los dujobori se remonta a los siglos XVI y XVII, principalmente en Moscú. Estos «luchadores espirituales» fueron tipificados en Rusia como una secta radical cristiana que basaba sus creencias en el pacifismo y el estilo de vida comunitaria, al tiempo que rechazaban la ley del gobierno. En 1899, los dujobori huyeron de la represión de la Rusia Imperial hacia Canadá. Leon Tolstoi y la Religious Society of the Friendly financiaron los costes del viaje y fue el propio Piotr Kropotkin quien sugirió como destino Canadá al observar durante un tour de conferencias a través del país la tolerancia religiosa experimentada por los Menonitas.

Dentro de los dujobori, surgió un movimiento liderado por Avvakum Kopylov, en la región de Tambov, en la Rusia Central. Frente a la falta de rigor religoso de los representantes de la iglesia ortodoxa, Kopylov proponía un riguroso régimen dietético y sus seguidores se encontraban en casas para leer la Biblia, cantar y mantener discusiones religiosas. Condenado al exilio, murió en prisión antes de ser trasladado al Cáucaso. Su seguidor, Parfenti Katasonov, relajó las estrictas normas e identificó a su comunidad como Israel, al creerse el pueblo original y elegido por Dios. Pronto consiguieron miles de adeptos en regiones vecinas. A su muerte, en Voronezh, Vasili Lubkov, líder comunitario crea «Novyi Izrail» o «Nuevo Israel».

Al igual que los dujobortsi, debido a la falta de libertad de culto, los seguidores de «Novyi Izrail» comenzaron la búsqueda de un lugar seguro donde vivir a salvo de castigos públicos, persecuciones y presiones vecinales. Comienza un periplo que les llevará a Asia Central con intentos de asentamiento en los actuales Uzbekistán y Azerbayán. Vasili Lubkov realiza viajes a EEUU y a Canadá donde se habían instalado años atrás los dujobortsi y en ese momento se encontraban en conflicto con el gobierno por el cultivo colectivo de la tierra y cuestiones de educación.

Mientras tanto en el Uruguay

En aquellos años el gobierno de José Batlle y Ordóñez estaba diseñando una ley de colonización para promover la población y el cultivo de tierras en el interior. El cónsul uruguayo en Francia después de realizar una visita in situ a la comunidad de Novyi Izrail emitió un informe favorable sobre éstos y se iniciaron los trámites para su llegada

El 27 de julio de 1913 arribaron al Puerto Viejo, en los vapores 18 de Julio y Tangarupá […] Eran 300 familias, en su mayoría de Tífilis y Bakú, ciudades del Cáucaso ruso, que se radicaron en el extremo norte de los humedales del río Uruguay, en la antigua estancia Farrapos de la familia Espalter, a 95 kilómetros de Fray Bentos y muy cerca del límite con el departamento de Paysandú. Vasili Semionovich Lubkov, líder de Novay Izrail Obschina (Comunidad Nueva Israel), les anunció que habían arribado a la tierra prometida


«nada mejor se podría aspirar, son tierras negras, especiales para la agricultura, cubiertas de pastos jugosos y dulces aguas de río y arroyos repletas de peces, no creo que haya un mejor lugar…»

Aquellos rusos fueron los primeros que plantaron girasol en nuestro país, los que establecieron el primer molino para el grano que trabajaron en cooperativa y del que todavía se conserva su edificio. También extrajeron las fibras del lino para realizar tejidos, plantaron zapallos y otros productos de huerta para vender con sus característicos «carros rusos» y fueron pioneros en la industrialización de la miel. El 1 de julio de 1953, la pequeña colonia se transformó en pueblo

A día de hoy, San Javier cuenta con una población de cerca de 1.700 habitantes, que en su mayoría ya no conservan la lengua rusa pero si algunas de sus tradiciones. La actividad agrícola ganadera sigue siendo su principal fuente económica, mientras que las empresas citrícolas y forestales se han convertido en importantes fuentes laborales. La zona también se caracteriza las huertas, cooperativas de producción de dulces, quesos y conservas y la apicultura.

En 1998 abrió sus puertas el Museo de los inmigrantes, el próximo 2013 se celebrarán el centenario de la llegada de los colonos rusos a Esteros de Farrapos.

Podría ser un buen sitio para el décimo año indiano.

«Pensando en el año nuevo indiano» recibió 0 desde que se publicó el Domingo 9 de Octubre de 2011 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Natalia Fernández.

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