LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Periodista Digital: ¿Caza de brujas o piratería editorial?

Periodista Digital, el diario digital más leído de la Internet española, está inmerso en una batalla legal contra los dos principales periódicos en papel que puede llevarle al cierre. ¿Buscan los monopolios mediáticos eliminar fuera del mercado a un incómodo competidor o reaccionan legítimamente contra la piratería editorial?. El debate que nos viene implicará abogados, economistas y activistas de derechos civiles y amenaza ya con tener consecuencias para el recien nacido Google News España.

El pasado viernes la Internet española desayunaba con una anunciada y temida ruptura de hostilidades: las dos cabezas del oligopolio mediático, Prisacom y El Mundo, amenazaban con demandar a Periodista Digital por violación de la Ley de Propiedad Intelectual.

El momento estaba estratégicamente elegido: la semana anterior David Rojo, director de Periodista Digital había sufrido los ataques del resto de la prensa por su entrevista en prisión al asesino de la Costa. Tras un coro periodístico que incluyó un violentísimo editorial de El Mundo y que llegó hasta a los programas televisivos para jubilados, la moralidad personal de Rojo se había convertido en tema de debate. Sembrada la confusión, el momento debió parecer óptimo a los directivos de ambos periódicos para un emprender un ataque en toda regla que no fuera percibido como un ataque por el conjunto de la Internet y los medios digitales. Por si acaso, ni siquiera canalizaron la advertencia a través de GEDEPRENSA, donde comparten mesa con el resto del sector del papel y optaron por actuar directa y conjuntamente mediante un conocido despacho mercantilista madrileño.

Pero… ¿hay fundamento?

Tres son las infracciones que según el abogado Agustín González García habría infringido Periodista Digital: la extracción de una parte sustancial de los contenidos desarrollados por sus clientes, la reutilización de fragmentos y título completo de artículos y el deep linking o enlazado directo a páginas interiores del sitio.

Para testar la primera afirmación, hemos contrastado tres ediciones de Periodista Digital con las ediciones en papel de los periódicos alegantes. Un análisis estadístico sencillo, realizado con herramientas automáticas de edición nos muestra que en ningún caso David Rojo ha reproducido un volumen de materiales de ningún periódico superior al 3% de los contenidos totales. Un porcentaje así no parece desde luego una parte sustancial. Las otras dos alegaciones son obviamente ciertas. ¿Pero constituyen o deberían constituir delito?

Respecto a la persecución del enlazado profundo, el debate, aunque judicializado, está abierto en toda Europa. De hecho son muchos los que en los propios medios tradicionales empiezan a entender que el ser citado y enlazado es la medida de la propia influencia en la red y que negarse a recibir enlaces de otros sitios es tirar piedras contra el propio tejado.

Por otro lado, la aparición esta misma semana de Google News España, parece dar la razón a los que opinan que se trata de una persecución contra un medio que ya amenazaba a los oligopolios. Y es que este servicio está basado precisamente en el enlazado profundo y la cita literal de títulos y entradillas, así que ¿por qué los afectados lo consideran infracción cuando lo hace Rojo y no cuando lo hace la multinacional norteamericana?. ¿No pretenderán los oligopolios utilizar el exceso regulador de la LPI para seleccionar a su propia competencia?.

Otro debate diferente es el generado por la reproducción íntegra de artículos de las ediciones electrónicas de pago de dichos periódicos. Daniel Rodríguez Herrera opinaba en Libertad Digital que la reproducción de artículos completos, pertenecientes a webs de pago, era plagio y una forma de lucrarse a costa de otros. Periodista Digital se ampara en el derecho de cita y la tradición periodística, y es que a fin de cuentas no es diferente de cualquier servicio de press clipping de los que hacen las agencias de comunicación y gabinetes de prensa. Aquello con lo que ganan su vida la mayoría de los periodistas. ¿O al ser digital es diferente?. Hasta ahora nadie ha dicho nada de los innovadores press clipping digitales de pago como Aragón Digital, contratado por todas las instituciones locales. ¿O entonces la cuestión no es ser digital sino ser gratuito?. Evidentemente hay un debate pendiente y necesario. Y la pregunta es si el lugar dónde debe desarrollarse es en los tribunales o en la opinión pública.

Los límites y paradojas de la propiedad intelectual

En treinta años de revolución digital, la idea central del ciberpunk ha impregnado todo el pensamiento social y tecnológico: las libertades de hoy y del futuro se juegan en el terreno de las tecnologías tanto o más que en el de la economía durante el siglo XX, o en el de la formación de estados nacionales en el XIX. En éste debate, tan parecido y no sólo en los antagonistas al debate sobre la libre distribución musical, no deberíamos partir de un punto de vista distinto.

Cada vez son más los que piensan que la regulación de la propiedad intelectual es un freno a la expansión de los nuevos mercados y libertades. Según esta línea argumental, en el mundo digital las formas de la propiedad tienden a parecerse a las del software libre, porque sólo ellas reflejan los incentivos que espontáneamente genera el mercado y pueden asegurar su permatente innovación y expansión. La teoría económica parece, al menos en parte, darles la razón. Un paper ya clásico los profesores Boldrin y Levine, demostraban como, dado que la propiedad intelectual ha devenido no sólo el derecho a poseer y vender ideas, sino también el derecho de regular su uso, se genera un monopolio socialmente ineficiente.

Periodista Digital: ¿piratería o innovación?

Llevando este debate político y teórico a casos como el de Periodista Digital, el mismo profesor Boldrin, junto con el economista y teórico Juan Urrutia, publicaron hace menos de un año un artículo titulado Gedeprensa, no gracias. Lo que ambos profesores afirmaban entonces puede aplicarse hoy, si cabe, con más oportunidad: de la misma forma que la “piratería” de los discos compactos pone en juego el modelo de negocio de las discográficas, la especie de “piratería” propia de los press clippings nos debe hacer reflexionar sobre la caducidad del modelo actual de hacer periódicos. Esto nos puede llevar a una conclusion sorprendente: que lo que ahora llamamos piratería no es nada mas que progreso tecnológico, innovación, y, en definitiva, un futuro que se insinúa disfrazado.

«Periodista Digital: ¿Caza de brujas o piratería editorial?» recibió 0 desde que se publicó el Martes 30 de Septiembre de 2003 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.