LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Por qué se abren las empresas democráticas

¿Por qué las empresas “se abren”? ¿Cuál es el móvil que te impulsa a ser “empresa abierta” en una democracia económica? ¿Es la democracia económica una mera tecnología de organización “exportable” a cualquier empresa?

Sobre el papel son cosas como la fijación de salarios las que más llaman la atención en las empresas con modelos democráticos. Sin embargo lo que realmente forma la característica necesaria previa a la constitución de una empresa democrática es lo que llaman transparencia o apertura: la existencia en mucho mayor grado que en cualquier otra organización de unos modos, de unos protocolos públicos consensuados aunque en discusión permanente y de unos implícitos organizacionales compartidos (lo que suelen llamar cultura) que permiten el desarrollo orgánico y fomentan la resiliencia frente al cambio.

Lo que no se suele decirse es que los demócratas económicos somos fanáticos de los protocolos, de hacer explícito cuanto se pueda del conocimiento comunitario porque los necesitamos.

Volvamos al origen: no hay verdadera democracia económica sin comunidad. La democracia económica no funciona si se considera una mera tecnología aplicable sobre cualquier empresa con independencia de la existencia o no de unos valores y objetivos compartidos y de una deliberación real mucho más amplia que la discusión técnica sobre producto o procedimientos organizativos. No hay democracia económica viable para quien se la encuentra un buen día en su trabajo sin habérsela ganado.

Es la fraternidad que sólo existe en una comunidad la que hace posible el pluriespecialismo como forma de vida. En el límite, la fraternidad necesita generar igualdad: el aprendiz indiano quiere llegar a maestro. La meta del sistema, el móvil del cursus honorem es llegar a configurar un espacio donde de igual quién se hace cargo de qué. Quién atiende una reunión, quien repasa las cuentas o quien prepara un proyecto.

Es esto lo que da sentido a la integración, que no es otra cosa que el proceso de aprehensión tanto de los protocolos públicos como de los implícitos que permiten que cada uno conozca y sea partícipe de ese cierto modo de hacer las cosas coherente con la identidad comunitaria que va a hacer posible la igualdad entre los creadores del impulso original y quienes se unen, dejando fuera de forma natural a los que jueguen a maximizar otro tipo de objetivos incompatibles con la lógica de una pirámide tremendamente achatada que no da para jugar a príncipe ni conspirador renacentista… pero tampoco a distante y pasivo funcionario que cumple una tarea en un cierto horario a cambio de un salario.

La fijación de salarios nunca es un verdadero debate en la práctica de una democracia económica sana. En una empresa democrática, los salarios, los adelantos de excedente, etc. son herramientas cuyo objetivo es evitar que los miembros se angustien por su economía doméstica, no son la forma material de los incentivos.

Si necesitas incentivos monetarios para mantener la ilusión de compromiso con la comunidad es que esta ya no existe, tu organización ya no genera sentido: simplemente aquellos con los que quieres contar no entienden la estructura económica como la herramienta que les va a permitir aprender continuamente y hacer el tipo de proyectos que quieren hacer para dar sentido a su vida.

Y olvídate, si contratas a alguien sin más en Infojobs o porque te envió un CV buscando un trabajo, nadie va a confiar en la empresa como ese tipo de herramienta a día uno. En todo caso es la herramienta de una comunidad que ni conoce ni le identifica. Por eso una empresa democrática tiene que cambiar su lógica de comunicación para captar talento. Tus propios protocolos, tu propia forma de organizarte han de ser tu argumento principal para atraer a la gente, no el salario.

Una vez más, abrir, compartir el conocimiento, mostrarlo para atraer a quienes entiendan que conformarlo, que ampliarlo y aprender continuamente es lo que realmente quieren hacer con sus vidas… porque si eres una democracia económica hasta las últimas consecuencias, una filé, ese es el verdadero sentido de tu estructura económica. Porque como dice Juan Urrutia innovamos para aprender nuevas cosas, no al revés.

«Por qué se abren las empresas democráticas» recibió 0 desde que se publicó el Jueves 8 de Julio de 2010 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.