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«Postcapitalismo»: resumen y notas de lectura

A Mason sigue faltándole un quién y un cómo, y ante el vacío responde de un modo demasiado parecido al del viejo socialismo autoritario como para que pueda funcionar. El camino para superar el capitalismo no pasa por aumentar la productividad a través de un Estado apoyado en redes descentralizadas, sino por impulsar el tejido productivo de alta productividad y escala comunitaria entretejido en redes distribuidas cada vez más densas.

masonPaul Mason nos presenta en el «Postcapitalismo» una propuesta de transición hacia un sistema económico superador del capitalismo. Lo hace desde una mirada crítica a las posturas de los movimientos de izquierda, siendo su principal crítica, que en el fondo, estos movimientos de protesta nunca desean vencer. Mason esboza un plan a largo plazo en el que una vez completada la fase de transición, alcanzaríamos una sociedad en la que disminuya el tiempo de trabajo necesario para sostener una vida humana y aumente el tiempo libre disponible. Y donde se difumine la distinción entre el tiempo dedicado a producir y el tiempo libre.

Punto de partida

Durante las últimas décadas, las nuevas tecnologías están conviviendo con viejas formas de organización social. Esta situación, lejos de generar procesos de adaptación a los cambios en todas las áreas -sociales, productivas, de trabajo- está generando fricciones y lo que es aún peor, un efecto tapón, que impide la apertura de un nuevo «ciclo largo» económico. Las nuevas tecnologías de la información son una herramienta capaz de disolver mercados, destruir por inoperativa la propiedad intelectual y modificar la tradicional relación entre trabajo y salario.

Atribuye, como principal fracaso de la izquierda el hecho de que el individualismo haya ocupado el lugar del igualitarismo y la solidaridad, viendo en la tecnología una nueva ruta de salida, que se puede resumir en: ética hacker, economía de la abundancia (según él, las TICs rompen el principio de escasez con indepedencia de la topología de la red) y el paso a la producción colaborativa que conllevan nuevas formas de propiedad.

Mason afirma que el capitalismo no ha sido capaz de capturar el valor generado por las TICs porque los bienes informacionales son incompatibles con los mecanismos de mercado. La mismísima OCDE, presente en varias ocasiones a lo largo del libro, afirma que es poco probable que la revolución TIC se traduzca en crecimiento y productividad mensurable en términos de mercado.

Es un problema serio, al que nos hemos enfrentado no pocas veces en las Indias. ¿Cómo se puede reflejar en la contabilidad el efecto de bienes gratuitos y contribuciones voluntarias, el impacto económico de conocimiento devuelto a la sociedad?

Teoría de Ondas

kondratiev
Mason utiliza la teoría de ondas de Kondratiev o la teoría de los ciclos largos (aproximadamente 50 años) como base argumental para explicar las crisis cíclicas producidas por el capitalismo. Según esta teoría, la fase de alza de la economía coincide con un desarrollo de una tecnología, en consecuencia el capital se desplaza al ámbito productivo. Durante la fase de caída, el capital se concentra en el sistema financiero. Kondratiev establece así una relación entre el flujo del capital, el desarrollo tecnológico y la productividad. La secuencia de cada uno de estos ciclos adaptativos pasaría por los siguientes momentos: despliegue de una nueva tecnología; auge de nuevos modelos de negocio; entrada de nuevos países en el mercado; aumento de la cantidad y disponibilidad de dinero.

Según Mason, esta teoría, olvidada por la teoría económica, seguiría siendo válida para explicar lo que pasó en entre 1948-2008, y la reformula para mostrar cómo:

  • El ciclo inicia con una acumulación de capital en el sistema financiero, que incentiva la búsqueda de nuevos mercados y la inversión en nuevas tecnologías.
  • Surge un nuevo paradigma tecnológico, se consolidan nuevos modelos de negocio dando lugar a una redistribución de la riqueza
  • Se sustituye mano de obra por maquinaria, aumentando la productividad, se dan movimientos en el mercado de trabajo
  • Se alcanza un punto de inflexión ante la incertidumbre por los límites del nuevo modelo
  • Ante esa incertidumbre se produce una captura de rentas
  • Y finalmente el capital abandona el sector productivo

Pero se podría decir, que el último ciclo, que comienza en 1989 es un anómalo. Con la caída el bloque soviético se experimenta una gran aceleración, con nuevos mercados, nueva mano de obra, nuevas libertades para las empresas y nuevas economías de escalas. Esta última onda vendría a encontrar una serie de factores insólitos en la historia: la desmoralización del movimiento obrero organizado, el auge de las TICs y la creación de dinero sin límite… que llevan a que el aumento de valor no se deba a un despliegue de la productividad sino a un incremento extensivo de las ganancias a costa del trabajo y la financiarización.

Qué causa una crisis

poscapitalismoEsta es la gran pregunta de la primera parte del libro, que toma como punto de partida las teorías marxistas. Para Marx, el capitalismo no dejaba de tener limitaciones ni de producir inestabilidad y crisis cíclicas. Para Marx el capitalismo guardaba una indudable capacidad de mutación y reprimía el mercado sistemáticamente cuando lo necesitaba. Es decir, el capitalismo no cesa de generar vías de escape, de adaptación para pervivir y renacer de su propia crisis a través de mecanismos que hemos visto repetirse: formación de monopolios, consolidación de cárteles para la fijación de precios o protección de los mercados.

A principios del siglo XX, las industrias del sector de las infraestructuras comienzan a sentir la amenaza de la competencia, algo que según Theodore Vail, presidente por entonces de Bell, era sencillamente malo para el negocio. Argumentaban que generaba «el caos» en la producción y tiraba de los precios a la baja, haciendo que la inversión en nueva tecnologías no fuera rentable. En resumen, algo que había que impedir. Una alianza con JP Morgan lo hizo posible, la teoría se convirtió en tendencia. Comenzaba el idilio entre el sector financiero y el industrial, es más según Mason es en este momento cuando el sector financiero comienza su apuesta por el control de la industria, con apoyo de los estados. Crecen las bolsas de valores y la banca de inversión en EE.UU, UK y Francia. En Japón y Alemania, este movimiento de acompañamiento se dará desde el estado. En Rusia, se dará un modelo mixto entre ambos. Comienza una tendencia a la protección de los intereses de las grandes empresas punteras que toma sus primeras formas en las políticas arancelarias. También el inicio de la senda hacia el socialismo de estado, donde el capital financiero perderá el poder sobre el mercado y las empresas en favor del control y de la regulación estatal. El camino recorrido habría sido el de mercados libres; nacimiento de monopolios; socialismo. Y llega a su fin en 1989 con la caída del bloque soviético, el inicio de la globalización y de la economía fragmentaria privatizada.

industrializacion sovieticaEn 1919, Lenin y Bujarin no dudan en afirmar que un capitalismo dominado por el capital financiero, al que llamaron «imperialismo» estaba condenado al fracaso. La teoría bolchevique se basaba no solo en la naturaleza finita del capitalismo, sino en la idea de que el tiempo de su fin catastrófico había llegado. Su única progresión posible era hacia la autodestrucción. En realidad su error estaba en pensar que el capitalismo de estado monopolístico era el único camino hacia un sistema postcapitalista.

De los años 70 en adelante los economistas marxistas tuvieron serias limitaciones para entender la crisis. No contaron con los efectos del comportamiento del consumidor financiarizado ni con las inestablidades derivadas del dinero fiduciario. Sin embargo, para Mason, buscar una causa de base para la crisis de 2008 no tiene sentido, pues sería la «desintegración de todo un sistema de factores que llamamos neoliberalismo».

En cuanto a la productividad, durante los últimos 25 años, según Mason el sector industrial a recurrido a fórmulas extensivas para aumentar la producción. Aunque el Sur de Asia se puso a producir y se experimentó un aumento de la productividad, para una empresa Occidental resulta más rentable poner en marcha una nueva fábrica que invertir en aumentar la productividad de una ya existente.

Las «Grundisse»

marxEn su «Fragmento sobre las máquinas» en las Grundisse, Marx advertía con el desarrollo tecnológico de la industria a gran escala, las máquinas producirían y los humanos supervisarían, convirtiendo el conocimiento en una fuerza productiva de aplicación directa. El capitalismo basado en el conocimiento daría lugar a una contradicción entre las «fuerzas productivas» y las «relaciones sociales» y el conociminento social producido daría paso al «intelecto colectivo». Así el capitalismo se hundiría porque «no puede convivir con el saber compartido». Cuando medimos el desarrollo tecnológico, medimos el conocimiento social general convertido en fuerza productiva. La lucha de clases en este sentido sería la lucha por mantenernos humanos y cultos durante nuestro tiempo libre.

Infocapitalismo

Peter Druker, discípulo de Schumpeter, describía en «La Sociedad Postcapitalista» un nuevo arquetipo social la «persona culta universal», que, partiendo de una formación mínima de base, accedería a la red para ampliar y aplicar su conocimiento. Para Mason, «desde el momento en que entendemos cómo se comporta la información en cuanto recurso económico y quién es el nuevo arquetipo social tenemos ya mucho terreno ganado de cara a comprender también cómo podría producirse la transición al postcapitalismo». Recoge la importancia del desarrollo del software libre, la extensión de su lógica más allá del software y el nacimiento del individuo en red a partir del siglo XXI.

Pero antes pasa por Richard Stallman, John Perry Barlow, se apoya en Peter Romer para describir los «infobienes», aquellos que por ser informacionales tienen un coste marginal cero. Es decir, una vez producidos es posible utilizarlos, reproducirlos de forma infinita sin que se incurra en un nuevo coste. Lo que para muchos sería, gracias al software, conocimiento libre y tecnologías digitales las bases para asentar un nuevo sistema económico sustentado en la abundancia, para el stablishment y la gran industria, incluidas las nuevas tecnológicas son la principal amenaza para el desarrollo del infocapitalismo. Su solución endurecer leyes de propiedad intelectual, y utilizar la propia tecnología para blindarse de consumos «ilegales». Kevin Kelly, a finales de los 90 asentaría la distinción entre la economía de red frente a la economía de la información. Años después, desde Yale se concluía que la «economía en red era un nuevo modo producción que estaba emergiendo en el seno de las economías más avanzadas del mundo».

Postcapitalismo

Hackaton Anesvad 2El reto al que se enfrenta Mason es diseñar la transición al postcapitalismo, teniendo en cuenta la tendencia natural de abundancia en los bienes informacionales, la extensión de la economía de red y la disminución de las horas de trabajo humano. Como toda transición, no está exenta de fricciones, la principal la que se da entre el mundo tecnológico y social que lleva a enfrentar red y jerarquía; abundancia y gratuidad frente a monopolio e ineficiencia; aumento exponencial de la productividad y automatización de procesos.

Tras hacer el viaje del capitalismo al infocapitalismo (datos al servicio de las escalas); al capitalismo cognitivo (empresas, mercados y colaboración en red), Mason llega al postcapitalismo como una respuesta adaptativa que surge no desde la industria, los mercados o los estados sino como respuesta social al colapso del sistema. El postcapitalismo viene a asentar un modelo de límites difusos entre trabajo y ocio, entre horas de trabajo y salario, donde la abundancia constituye la condición previa para alcanzar la justicia social.

KeynesSostiene Mason que existe un deseo de vivir en una sociedad donde «ciertas cosas básicas son gratuitas». Este deseo no el algo nuevo de esta época sino que es una constante a lo largo de la historia que ya intentaron poner en práctica comunidades igualitarias -qué el llama utópicas- especialmente durante el siglo XIX y cuyo fracaso residió, según él siguiendo de nuevo a Marx, en obviar que la abundancia es imposible cuando todo lo que te rodea se basa en la escasez. Por eso, lo maravilloso del siglo XXI es que abre las puertas a la abundancia. La información es abundante, y todo es, incluyendo los objetos físicos cotidiano cada vez en mayor medida información. Este paso desde la escasez hacia la abundancia es una novedad en la historia de la Humanidad, pero también lo es para la teoría económica que debe enfrentar el reto de elaborar una teoría de la desaparición del mecanismo de fijación de precios -lo que Juan llamó hace quince años una «Economía Desmercada». Algo que según Mason solo puede basarse en la teoría del valor-trabajo.

Nuestra solución debe ajustarse a un mundo de redes, bienes informacionales, complejidad y cambio exponencial

A favor de la teoría del valor trabajo, Mason expresa que trata las ganancias como algo que se genera en el lugar de trabajo, no en el mercado y trata el trabajo como «lo importante» de la ciencia económica. Recoge el concepto de abundancia de Marx y de Keynes, de quien cita un texto muy querido de los indianos:

(el hombre) se verá liberado por fin de las preocupaciones económicas que hasta entonces lo apremiban para llevar una vida sensata, agradable y «buena»

Factores a tener en cuenta en la transición al postcapitalismo

feriacecosesolaLa amenaza del cambio climático y el envejecimiento de la población hacen necesario según Mason que la transición al postcapitalismo sea encabezada por los estados. La extensión de bienes abundantes gratuitos en forma de software, conocimiento libre, o la consumo colaborativo, no es suficiente para producir un cambio radical en el modelo económico. Se precisa, insiste Mason, de la planificación estatal.

El infocapitalismo, ha permitido la creación y extensión de nuevas formas de microservicios p2p, sin embargo esto conlleva un grave riesgo: la mercantilización masiva de la vida humana normal y corriente. Aunque afirma que se activarían los límites de la racionalidad económica, pues a un determinado nivel, la vida y la interacción humana se resisten a la comercialización, y, sobre todo, sería ineficiente y de poco valor como base económica.

El segundo riesgo lo establece en la robotización y en consecuencia, el desempleo masivo. Y aquí hace el primer llamamiento a la acción. Anticipando que el «reformismo revolucionario» hará estremecerse tanto al «social-demócrata trajeado» como a los acampados de Occupy, inyectando en los movimientos ecologistas y de justicia social «la voluntad de porder, la seguridad en las propias posibilidades y la planificación».

Mason formula el «Proyecto Cero», un programa reformista que se basa en: (i) Un sistema energético cero emisiones de Carbono, (ii) máquinas, productos y servicios a coste marginal cero, y (iii) reducción del tiempo de trabajo para aproximarlo también a cero. Teniendo en cuenta:

  • Las limitaciones humanas ante el poder: Propone probar todas las propuestas a pequeña escala para elaborar a partir de ahí modelos de su impacto macroeconómico. Y probarlos múltiples veces utilizando sistemas virtuales
  • La sostenibilidad ecológica
  • La transición humana, atendiendo a los cambios en la percepción que el ser humano tiene sobre sí mismo y su rol en la sociedad. Ya no cabe la definición única por el trabajo.
  • La necesidad de pensar las relaciones entre economía p2p y Estado
  • Maximizar el poder de la información, que a través de la extensión de Internet de las Cosas hará que la economía informacional estará presente en todo lo que nos rodea, a través de objetos comunicados entre si, haciendo inteligentes las redes de energía, de carreteras o el sistema fiscal. Buscando descentralizar el control abriendo los sistemas de información a nivel micro.

Objetivos

  • Reducir rápidamente las emisiones de carbono
  • Estabilizar el sistema financiero de aquí a 2050
  • Procurar niveles de prosperidad material y bienestar a base de priorizar el uso de tecnologías ricas en contenido informacional
  • Orientar la tecnología hacia la reducción de trabajo necesario, con el objetivo de fomentar una transición hacia una economía automatizada. En último término, el trabajo se convertirá en voluntario, los bienes básicos y servicios públicos serán gratuitos, y la gestión económica girará fundamentalmente en torno a la energía, los recursos y no al capital y la mano de obra.

Señales

Las primeras señales de la transición al postcapitalismo serían:

  1. Modelizaciones macro «abiertas»
  2. La actuación de los estados bajo el modelo Wikipedia, manteniendo sus funciones de coordinación de infraestructuras y su rol en la resolución de problemas globales: la deuda, el clima y la demografía (envejecimiento de la población)
  3. Expandir el trabajo colaborativo: Apertura de una oficina de actividad no mercantil, aunque, advierte que es imprescindible no sacralizar el «sin ánimo de lucro», fortalecer los derechos de los trabajadores y que puede ser necesario prohibir ciertos modelos de negocio.
  4. Suprimir o socializar los monopolios: mediante propiedad pública, con el objetivo de abaratar el coste de productos y servicios de primera necesidad, disminuyendo el tiempo de trabajo social y aumentando la producción gratuita de bienes.
  5. Hacer que desaparezcan las fuerzas de mercado, promoviendo:

    El único sector donde es imperativo suprimir por completo las fuerzas del mercado es el energético, para enfrentar el cambio climático subvencionando las renovables, recompensando la eficiencia energética y manteniendo los precios caros para incentivar la generación local.

  6. Socializar el sistema financiero
    • Nacionalizar el banco central, con el objetivo de asegurar un crecimiento sostenible y mantener alto el nivel de inflación para conseguir un efecto de depreciación en la deuda. Ejercer un control democrático del gobierno corporativo del banco central. Aplicar una política monetaria abierta y transparente
    • Reestructur el sistema bancario, para dar lugar a entidades de servicio público con tasas de ganancia limitadas, a bancos locales y regionales sin ánimo de lucro, a cooperativas de crédito y prestadores p2p. Es decir, siendo el estado el proveedor integral de servicios financieros
    • Delimitar un espacio regulado para actividades financieras complejas, con el objetivo de salvar la globalización, matando al neoliberalismo. Diseñando un sistema regido por la recompensa a la innovación y la penalización de la conducta rentista. Sometido a legislación penal y códigos profesionales estrictos. A largo plazo, dejar de usar dinero como resultado de la sustitución del sector de mercado por la producción colaborativa. Incluso cabe la posibilidad de que se acepte socialmente el uso de «vales tecnológicos canjeables» hasta la instauración de un sistema de pujas por bienes y servicios administrado por el estado, como el imaginado por Bogdanov en «Estrella Roja».
  7. Renta básica universal, para permitir la separación de trabajo y salario, y como forma de subvencionar dedicaciones y vidas laborales más cortas. Esta renta básica operaría para toda persona en edad de trabajar, siendo una renta no contributiva financiada con impuestos. Reemplazará la prestación por desempleo sumando complementos de pequeña cuantía por situaciones especiales -nacimiento de un hijo, incapacidad temporal, discapacidad- La renta básica permitirá acelerar el progreso tecnológico al dar la oportunidad a las personas a hacerse un hueco en la economía no mercantil
  8. Organización en red, aplicada a equipos cooperativos, autogestionados y no jerarquizados, formando equipos modulares y conectados en red

A propósito del libro

Paul Mason, Economics Editor of the BBC'Quizá lo más sorprendente de este libro es la reivindicación de la teoría marxista como marco teórico para comprender la evolución del capitalismo y su estrategia de huída hacia adelante sorteando todo «momento final», para reinvención tras reinvención llegar finalmente a su colapso.

Hace unos días nos preguntábamos si, no habrá llegado ya el momento que esperábamos, el del «destape» de modelos de vida, de relación con el trabajo, que, sin grandes aspiraciones se han ido consolidando a lo largo de la última década. Latentes en los márgenes del sistema hasta ahora, se atreven a salir a la luz pública.

En un ejercicio de atrevimiento, Mason vuelve a Marx para rescatar la idea de la sociedad de la abundancia y recurre a la teoría de valor trabajo para aliviar el miedo ambiente a la sustitución del hombre por la máquina de la próxima era, la robotización. Si el ser humano, con la automatización de sistemas se viera expulsado del mercado de trabajo, en el medio plazo, supondría una disminución de las horas laborales, y por consiguiente el aumento del tiempo libre disponible. Sumado a la tendencia a que todos los objetos integren cada vez más componente informacional, es decir a la desaparición de objetos exclusivamente físicos, y a la extensión de la cultura del software libre, le llevan hacia la formulación de una ética hacker y a hacer un esbozo de una economía de bienes básicos gratuitos.

Sin embargo, no tiene en cuenta el modelo productivo, se atasca en los robots y el estado como proveedor del conjunto de bienes básicos, cayendo en una paradoja sobre el rol del estado en el postcapitalismo. Al tiempo que habla de su tendencia a desaparecer por la extensión de la economía de la abundancia y de las aportaciones sociales de los seres humanos, le adjudica unas tareas de planificación y coordinación que limitan de forma sustancial el desarrollo de esas actividades. El postcapitalismo de Mason, deja de lado no solo el modo de producción P2P sino la importancia histórica de la producción a pequeña escala y la emergencia de la economía directa que, bebiendo igualmente de la abundancia, dan lugar a un mundo en la línea que apuntaba Keynes, de vidas «plenas, agradables y buenas».

Como apuntaba David a Mason le faltan los debates que hemos tenido fuera del anglomundo en los últimos veinte años: desde la relación de las topologías de red con la abundancia hasta la crisis de las escalas, desde lo contraproducente de Creative Commons al nuevo comunitarismo.

El resultado es que a pesar de su insistencia en al centralidad del trabajo o en la idea de abundancia como horizonte del desarrollo económico y social, sigue faltándole un quién y un cómo y ante el vacío responde de un modo demasiado parecido al del viejo socialismo autoritario como para que pueda funcionar.

El camino para superar el capitalismo no pasa por aumentar la productividad a través de un Estado apoyado en redes descentralizadas, sino por impulsar el tejido productivo de alta productividad y escala comunitaria entretejido en redes distribuidas cada vez más densas.

««Postcapitalismo»: resumen y notas de lectura» recibió 13 desde que se publicó el domingo 3 de abril de 2016 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Natalia Fernández.

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  2. […] pero en 2016 se han hecho evidentes mucho más allá de nuestro entorno. 2016 ha sido el año de «Postcapitalismo» de Paul Mason, un libro que se nos quedó irremediablemente corto pero que dirigió a amplios sectores sociales […]

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