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¿Resurgimiento comercial en el mundo-puzzle?

Al terminar de leer el ensayo de Pirenne queda claro que nuestro chico vio la acción desde un lado bastante determinado del terreno de juego y termina llamando Las ciudades de la Edad Media a lo que en realidad es el (re)surgimiento de las ciudades en la Europa Occidental donde dominaba previamente el Imperio Franco y al renacimiento comercial a lo que en realidad es ni mas ni mas menos que la llegada de los mercaderes a Europa Occidental.

El eje causal

Nuestro chico es bastante listo y aunque ve la acción desde una grada lateral logra ver el eje causal fundamental sobre el que se desarrolla el juego:

En ninguna civilización la vida urbana se ha desarrollado
independientemente del comercio y de la industria. La
diversidad de climas, razas o religiones, así como de las
épocas, no afectan en nada a este hecho, que se impuso en el
pasado en las ciudades de Egipto, Babilonia, Grecia, el
imperio romano o el árabe, como se impone en nuestros días
en la Europa o América, India, Japón o China. Su
universalidad se explica en función de su necesidad.

El comercio y la industria
son indispensables para el mantenimientos de esta
dependencia recíproca: sin la importación que asegura al
aprovisionamiento y sin la exportación que la compensa
gracias a los objetos de cambio, la ciudad desaparecería.

Vamos que podemos concluir que el nivel del comercio y la industria, es decir el numero de mercaderes que la recorran, son los indicadores claves para determinar el grado de desarrollo de una zona. A mas mercaderes mayor abundancia, mayor riqueza, mayor desarrollo. Y en la época el numero de mercaderes estaba condicionado por la apertura al mediterráneo.

En los primeros capítulos nuestro chico se dedica a demostrarnos la valides de este eje causal, primero poniendo poniendo sobre la mesa la vitalidad del Imperio romano ligada a su carácter Mediterráneo.

Si se echa una mirada de conjunto al Imperio Romano, lo
primero que sorprende es su carácter mediterráneo. Su
extensión no sobrepasa apenas la cuenca del gran lago
interior al que encierra por todas partes. Sus lejanas fronteras
del Rhin, del Danubio, del Eufrates y del Sahara forman un
enorme círculo de defensas destinado a proteger sus accesos.
Incuestionablemente el mar es, a la vez, la garantía de su
unidad política y de su unidad económica.

De las dos grandes regiones del Imperio, el Oriente y el
Occidente, la primera aventajaba infinitamente a la segunda, no
solamente por la superioridad de su civilización, sino por el
nivel mucho más elevado de su vitalidad económica.

En segundo lugar con la caída del Imperio Romano y la invasión de los bárbaros poniendo especial énfasis en la continuidad del comercio y la industria y por tanto en la continuidad del desarrollo.

Al sobrevivir
al Imperio en el que se había fundado, la Iglesia contribuyó
ampliamente a salvaguardar la existencia de las ciudades
romanas.

Cada ciudad sigue siendo el mercado de los campos de su
alrededor, el domicilio invernal de los grandes hacendados
de su región y, por poco que esté favorablemente situada, el
centro de un comercio cada vez más desarrollado a medida que
se aproxime a las costas del Mediterráneo.

Y finalmente nuestro chico desde su grada lateral ve como los de su equipo, coincidiendo con la llegada del Islam al Mediterráneo, se retiran al interior y cierran sus salidas al Mediterraneo.

No me queda clara la causalidad de la llegada del Islam al Mediterráneo y la retirada al interior de los francos. Nuestro chico lo tiene bastante claro

Occidente, a través de los fenicios,
los griegos y por último los romanos, había recibido su
civilización siempre de Oriente. Había vivido, por así
decirlo, del Mediterráneo; y ahora, por primera vez, estaba
obligado a vivir de sus propios recursos.

Sin el Islam, sin duda, no hubiera existido nunca el Imperio franco, y
Carlomagno resulta inconcebible sin Mahoma.

Muy posiblemente era una conclusión a esperar considerando el lado desde que nuestro chico ve los acontecimiento pero en realidad esto no tiene mucha importancia ahora. Lo cierto y determinante es que el Imperio Franco, Occidente en boca de nuestro chico, se cierra al Mediterráneo.

Con el cierre de sus salidas al Mediterráneo el Imperio franco pasa de una economía de cambio a una economía de consumo. Cada dominio, en lugar de continuar en relación con el exterior, constituyó desde ahora un pequeño mundo aparte. Vivió de sí mismo y sobre sí mismo, en la inmovilidad tradicional de un régimen patriarcal. El siglo ix es la edad de oro de lo que se ha llamado una economía doméstica sin mercados. Uy ¿este no es el sueño de los decrecionistas?.

Y con esta transformación comienza el declive del Imperio Franco y la disminución de la riqueza en toda su extensión.

La desaparición
del comercio y el éxodo de los mercaderes no tuvieron ninguna
influencia en la organización eclesiástica. Las cites donde
habitaban los obispos fueron más pobres y menos pobladas,
sin que por ello los obispos se vieran perjudicados. Por el
contrario, cuanto más declinó la riqueza general, se fueron
afirmando cada vez más su poder y su influencia.

Llegados a este punto no hay duda de la conexión que existe entre apertura/cierre al mediterráneo, apertura/cierre al comercio y el nivel de desarrollo y riqueza de la región en cuestión.

Pero que pasa si por un momento cambiamos apertura/cierre al mediterráneo por apertura/cierre de fronteras, uy tenemos por un lado los paises que han cerrado sus fronteras y se han hundido en la pobreza y por otro los que “abren sus puertos al mediterraneo y se convierten en futuro de riqueza y desarrollo en sus regiones.

Uhhh todo esto me recuerda un documental que creo que se llama Abrirse al mediterráneo es bueno???.

Bueno bueno…que nuestro chico se nos aburre y se nos va..y que paso después?

Las ciudades sólo son ciudades si tienen…comercio

Que inteligente es nuestro chico, vuelve a la importancia del comercio y nos cuenta como en su lado de la grada, que ve con mas detalle, con el paso del tiempo después de su cierre al mediterráneo y del paso a una economía de consumo las ciudades dejan de ser ciudades para convertirse en:

Las cites, al mismo tiempo que residencias episcopales, eran
también fortalezas. Durante los últimos tiempos del Imperio
Romano fue necesario rodearlas de murallas para ponerlas al
abrigo de los bárbaros. Estas murallas subsistían aún en casi
todas partes y los obispos se ocuparon de mantenerlas o
restaurarlas con tanto más celo cuanto que las incursiones de los sarracenos y de los normandos demostraron, durante el
siglo ix, cada vez de manera más agobiante, la necesidad de
protección. El viejo recinto romano continuó, pues,
protegiendo a las cites contra los nuevos peligros.

Se puede, pues, concluir, sin temor a equivocarse, que el
período que comienza con la época carolingia no conoció
ciudades en el sentido social, económico y jurídico de este
término. Las cites y los burgos no fueron sino plazas fuertes
y centros administrativos.

Como vemos llegamos al siglo IX con un Imperio Franco sin ciudades verdaderas y sumido en la decadencia. Esto me recuerda la descomposición que vive el mundo-puzzle (el mundo de las naciones).

¿Ciudades verdaderas en otras regiones en la Edad Media?

Si nos ceñimos a la definición de ciudad verdadera como la ciudad que cuenta con comercio y con mercaderes en sus calles tendríamos que mirar hacia oriente y hablar de Venecia.

En el siglo x, el
movimiento del puerto alcanza proporciones extraordi-
narias, y con la extensión del comercio, el afán de lucro se
manifiesta de manera irresistible. No existe ningún tipo de
escrúpulo que afecte a los venecianos. Su religión es una
religión propia de gentes de negocios. Les importa poco que
los musulmanes sean los enemigos de Cristo, si el comercio
con ellos puede ser rentable. En el curso del siglo ix
consiguen relacionarse, cada vez más asiduamente, con
Alepo, Alejandría, Damasco, Keruán y Palermo. Tratados, comerciales le garantizan una situación privilegiada en los
mercados del Islam.

Ahhh es que Venecia no pertenece a Occidente:

En realidad, Venecia no pertenece a Occidente nada más
que por su situación geográfica; pues le es ajena tanto por el
tipo de vida que lleva como por el espíritu que la anima.
Los primeros colonos de las lagunas, fugitivos de Aquilea y
de las ciudades vecinas, aportaron la técnica y el utillaje
económico del mundo romano. Las relaciones constantes, y
cada vez más activas, que desde entonces mantuvo la
ciudad con la Italia bizantina y con Constantinopla,
salvaguardaron y desarrollaron esta preciosa herencia

Como es nuestro pequeño Pirenne, solo ve para su lado.

¿Resurgimiento comercial o llegada de mercaderes?

El resurgimiento comercial de Europa Occidental en gran medida se debe a la llegada de los mercaderes y con ellos el comercio, la abundancia y la riqueza.

Sabemos que Venecia, que fue la primera que influyó en
el comercio ocupa en la historia económica de Europa un
lugar especial. Efectivamente, Venecia, como Tiro, posee
un carácter exclusivamente comercial.

De esta manera, la expansión comercial, que comenzó por
los dos puntos por los que Europa se hallaba en contacto con
el mundo oriental, Venecia y Flandes, se difundió como una
beneficiosa epidemia por todo el continente.

Aspectos claves en la llegada de los mercaderes

En el resurgimiento comercial de Europa Occidental se dan dos aspectos cruciales que lo hacen posible. Por un lado el Imperio Franco garantiza a los mercaderes libertad de movimiento y legislaciones que se adapten a sus actividades

La autoridad pública les tomó, al mismo tiempo, bajo su protección.
Los príncipes territoriales, que tenían que proteger en sus condados
la ley y el orden público y a quienes además correspondía la
vigilancia de los caminos y la protección de los viajeros, ampliaron
su tutela sobre los comerciantes.

Al actuar de esta manera no hicieron sino proseguir la tradición del
Estado cuyos poderes habían usurpado. Ya Carlomagno en un
imperio fundamentalmente agrícola, se había preocupado por
mantener la libertad de circulación. Había dictado medidas a favor
de los peregrinos y de los comerciantes judíos o cristianos, y las capitulares de sus sucesores demuestran que permanecieron fieles a
esta política. Los emperadores de la casa de Sajonia actuaron de
igual forma en Alemania y lo mismo hicieron los reyes franceses en
cuanto tuvieron el poder.

Además los príncipes tenían un gran interés en atraer a los
mercaderes hacia sus países, donde aportaban una actitud nueva y
aumentaban fructíferamente las rentas del telonio. Desde muy
antiguo vemos cómo los condes toman enérgicas medidas contra el
pillaje, vigilan el buen desenvolvimiento de las ferias y la seguridad
de las vías de comunicación.

Y por otro lado los mercaderes contaban con la suficiente diplomacia corporativa para saber moverse y saber a quien dirigise en cada nuevo emplazamiento al que llegaban.

El primer punto sera clave para los países, que quieran definir un ambiente propicio para los mercaderes de hoy.

Y el segundo para los mercaderes que deseen aprovechar las oportunidades que se presentes en esos ambientes.

La intersección de estos dos puntos determinara las zonas donde se revivirá en un mundo-puzzle (el mundo de las naciones) en descomposición el resurgimiento comercial que se vivió en Europa Occidental.

«¿Resurgimiento comercial en el mundo-puzzle?» recibió 0 desde que se publicó el Sábado 28 de Agosto de 2010 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Manuel Ortega.

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