LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Robert van Gulik y el secreto del problema incomprensible

O cómo las ideas de un sinólogo erudito y erotómano que había aprendido euskera con 13 años, acabaron cambiando la imagen del sexo en la China clásica… y la formación de los nuevos ciber-guerreros del ejército español

van-gulik-familia-1947El 26 de septiembre de 2010 los aficionados al Go de Zutphen organizaron un torneo en el museo municipal. Celebraban el centésimo aniversario del que seguramente sea el más ilustre y famoso de sus paisanos: Robert van Gulik. A las partidas asistió como invitado de honor su biógrafo, que entregó el premio al ganador, un joven tercer dan local. El premio no podía ser otro que una edición de lujo de la biografía de van Gulik en neerlandés.

Una vida interesante

Van Gulik en realidad solo vivió en Zutphen hasta los tres años, cuando su padre, un oficial médico del ejército holandés, marchó a Indonesia como colono. La familia entera volverá a Europa en 1922, pero se instalará en Nimega, donde cursará su secundaria. Sus profesores descubren entonces que tiene habilidades para el aprendizaje de lenguas muy por encima de la media y le presentan a Christian Cornelius Uhlenbeck, uno de los grandes lingüistas y antropólogos de la época. Uhlenbeck, que investigaba las lenguas indoeuropeas, le enseña sánscrito, y como contraste, euskera y la lengua de los pies negros norteamericanos.

van-gulik-caligrafia-firmavan-gulik-musicaPero el joven Robert no tiene suficiente con eso. En los ratos libres toma clases particulares de chino. Queda fascinado y orienta sus estudios a las culturas antiguas asiáticas. Tras leer su tesis doctoral -una comparativa del culto al caballo en la Antigüedad en China, Japón, la India y el Tíbet- se incorpora en 1935 al servicio diplomático holandés.

Su primer destino será Tokio, donde encuentra bibliotecas enteras de obras chinas de la época clásica. Práctica del shi-yi, las cuatro artes del ilustrado chino clásico: guqin, caligrafía, pintura y weiqi.

Pronto es reconocido como calígrafo de mérito, y se gana el respeto de coleccionistas y eruditos chinos y japoneses con su exquisita traducción de un texto de Mi Fu sobre las pequeñas bases de pizarra que se usan para la escritura.

Aprende a tocar el guqin con maestría, y publica el primero de una serie de ensayos que le convertirán en el introductor del instrumento en Occidente.

En pintura escribiría un librito de introducción a la pintura china para occidentales –tan necesarios todavía hoy– una monografía sobre la historia de la representación del gibón, y una serie de ensayos sobre erotismo y pintura erótica. De hecho, la investigación sobre este tema, una de sus pasiones, le llevará a cambiar la concepción hasta entonces corriente del erotismo en la cultura de la época Ming (1368-1644) y a tomar él mismo un estilo pictórico que popularizará ilustrando sus propias obras. En palabras de Donald F. Lach:

Páginas de «Erotic Colour Prints of the Ming Period» 1951Los galanteos con cortesanas y concubinas adquirían a menudo tanta importancia en la vida de un caballero chino como el coleccionar tinteros de piedra o tocar el guqin. A fin de demostrar este hecho, Van Gulik, entendido en las artes pictóricas de esta cultura, publicó en Tokio, en 1951, una edición privada de cincuenta ejemplares de láminas eróticas en color de la era Ming con un ensayo manuscrito acerca de la historia de la vida sexual en China desde el año 206 a.C. hasta 1644 d.C. Pese a que el sexo extra- matrimonial y las novelas populares estaban prohibidos al caballero erudito confuciano, es evidente que no eran pocos los que se entregaban al primero y disfrutaban leyendo y escribiendo ejemplares de las segundas de manera subrepticia. A través de una serie de obras, Van Gulik demostró que, si bien el caballero propio de la China tradicional se jactaba a menudo de poseer elevados criterios morales, eran pocos los que escapaban a la debilidad de que adolecía en este terreno un hombre corriente.

Las aventuras del juez Di

Portada de «El misterio del lago asesino» pintada por van GulikPara entender el poco conocido legado de van Gulik en el weiqi hay que presentar antes aquello que le convertiría hasta hoy en el gran divulgador de la cultura clásica china en Occidente: la serie de novelas protagonizadas por el juez Di, el «Sherlock Holmes chino».

En 1940, Van Gulik había dado con una novela detectivesca china de autor desconocido del siglo XVIII que lo cautivó. Más tarde, las vicisitudes de la guerra y la posguerra lo privaron de sus fuentes y de gran parte de su tiempo libre, aunque se las ingenió para dedicar un rato de aquí y otro de allá al estudio de la literatura popular china, interesado sobre todo en las historias detectivescas y judiciales. Elaboró una traducción al inglés de cierto relato policiaco tradicional que publicó en Tokio en 1949, en edición limitada, bajo el título de «Dee Goong An». Los tres episodios de esta narración se convirtieron en el primer libro por el que el mundo occidental supo de las hazañas del juez Di, uno de los héroes detectivescos tradicionales de China.

Siguió el modelo de las novelas populares de los siglos XVI al XIX para hacer un relato bastante realista de la cotidianidad y el funcionamiento del estado chino de la época Tang en la que vivió el juez Di histórico (630-700EC). Pero aunque su principal fuente material fueran novelas populares e historias que rescataba de anticuarios y coleccionistas, pronto comenzó a aportar su propias tramas y detalles. Y uno de ellos sería el que le daría la oportunidad de hacer un aporte ingenioso y erudito a la cultura del weiqi.

El misterio del lago asesino

van-gulik-kifu-esteganogramaEn «El misterio del lago asesino», como se llamó en español, la clave de la trama resulta ser un problema de Go que se encuentra cerca del cadáver de una bailarina cuya muerte trata de resolver.

El problema, a la derecha, revela el profundo conocimiento de van Gulik sobre los libros clásicos de WeiQi, de hecho es un homenaje al famoso problema 120 del Igo Hatsuyoron (囲碁 発陽論), conocido como «el problema más difícil del mundo». Como en él, el libro en el que aparece no incluye su solución. Pero en la novela, la colocación de las piedras resulta absurda, ni siquiera es un kifu, un registro de partidas, porque no se puede entender el modo en el que se llegó a esa situación de las piedras.

Un misterio dentro de otro… que solo se resuelve cuando el juez Di empieza a pensar que no se trata de un problema sino de una clave.

Se tiró lentamente de las patillas. Ya había quedado fuera de duda alguna que en realidad no se trataba de ningún problema. Tal como había observado Chao Tai, las piezas parecían estar distribuidas al azar sobre el tablero, y sobre todo era la posición de las negras la que carecía de sentido alguno. Di entornó los párpados mientras calibraba la posibilidad de que la clave estuviese contenida en la posición de las negras, en tanto que las blancas se hubieran añadido después para desorientar a quien tratase de desvelar el misterio.

Sin perder un segundo, contó los puntos ocupados por las fichas negras, divididas sobre un área de ocho por ocho, ¡y las sesenta y cuatro palabras del texto budista estaban dispuestas del mismo modo!

El juez agarró su pincel y, guiándose por el tablero, trazó diecisiete círculos alrededor de otras tantas palabras del texto budista que coincidían con los lugares indicados por las piezas negras. Dejó escapar un hondo suspiro al comprobar que juntas formaban una frase que tan sólo podía tener un significado. Acababa de resolver el misterio.

Se introduce así, como parte de una trama clásica, una propuesta completamente nueva: la esteganografía en el Go, la idea de que los registros de partidas e incluso los problemas pueden servir para esconder información que pase desapercibida al observador.

El juez Di en el siglo XXI

En el momento la idea pasó desapercibida, aunque continuamente celebrada por los miles de lectores que el libro tuvo cada año… lectores muchos de ellos frikis cercanos al mundo de la criptografía a los que no pasó desapercibido el cambio de los modos de socialización del Go con el nuevo siglo. Desde finales de los noventa, cada día juegan miles de personas en servidores de Go, intercambian o publican archivos de problemas y registros de partidas. ¿No había llegado el momento de poner a prueba la sugerencia de van Gulik?

Eso es lo que parece que pensaron los expertos de un grupo de investigación del Instituto Juan Velázquez Velasco dedicado a la investigación criptográfica para la Defensa española, que en 2006 publicó ya un marco teórico para generalizar la esteganografía del Go y desde 2004 actualiza SteGogo, un programa de software libre para ocultar mensajes en los registros de partidas, que a día de hoy se enseña en seminarios orientados a militares y profesionales de la defensa cibernética.

El legado de van Gulik

familia-van-gulik-2011familia van Gulik en 1964Robert van Gulik murió en Tokio en 1967 con tal solo 57 años. Dejó un legado que incluía desde las primeras traducciones a una lengua occidental de un tratado de derecho penal medieval chino a un ensayo sobre la historia de los estudios del sánscrito en Asia, pasando por novelas policiacas que siguen estando entre las más vendidas del género, caligrafías y composiciones para guqin.

En 2011 China recordó su centésimo aniversario «día van Gulik» con exposiciones y conferencias en museos de distintas partes del país. Y sin embargo, todavía siguen apareciendo nuevos manuscritos, nuevas ideas y, como en el caso del problema de Go del juez Di, nuevas consecuencias de su trabajo. Y es que un espíritu como el suyo, apasionado por aprender y descubrir, por disfrutar y compartir, no puede agotarse en el escaso tiempo de una vida.

«Robert van Gulik y el secreto del problema incomprensible» recibió 13 desde que se publicó el martes 21 de enero de 2014 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.

Grupo de Cooperativas de las Indias.
Visita el blog de las Indias. Sabemos que últimamente no publicamos demasiado pero seguimos alojando a la red de blogs y a otros blogs e iniciativas de amigos de nuestras cooperativas.