LasIndias.blog

Conquistar el trabajo es reconquistar la vida

Grupo de Cooperativas de las Indias

videoblog

libros

Semilleros cooperativos

Los semilleros de empresas cooperativas se presentan como la forma más innovadora y prometedora de crear empleo en estos días, desde EEUU a Madrid. Una oportunidad para reflexionar sobre por qué no se crean más cooperativas.

Este año no deja de darnos muestras de la resiliencia de las cooperativas. En febrero los primeros datos sobre la crisis mostraban cómo seguían creando empleo. Ahora, en plena crisis, entre marzo de 2008 y marzo de 2009, cuando las cifras económicas generales cruzaban ya el umbral de la alarma social, las cooperativas madrileñas crecieron un 2,6%.

Ahora el Ayuntamiento de Madrid presenta su primer semillero para empresas de economía social. El delegado de Economía y Empleo recordaba que este tipo de instalaciones y programas está siendo la punta de lanza de la política de empleo del presidente Obama en EEUU, consciente quizás de que en la próxima cita electoral los votantes valorarán especialmente los esfuerzos innovadores en creación de empleo de sus gobiernos locales.

A pesar de que autónomos y sociedades anónimas laborales -las otras formas jurídicas englobadas en la llamada economía social– a diferencia de las cooperativas, dieron cifras negativas aunque mejores a la media de las empresas españolas, las expectativas no pueden ser más prometedoras.

Según un informe publicado por el Consello de Cooperativas de Galicia con datos de la UE:

  1. el 90% de todos los inicios de negocio dentro de semilleros de empresas permanecen todavía activos tres años después
  2. el coste publico de la creación de empleo en estos organismos es de 4.000 euros por persona, cifra muy baja en comparación con otros medios y programas de creación de empleo públicos.
  3. los 850 semilleros de empresas existentes en Europa consiguen crear 29.000 nuevos puestos de trabajo estables cada año, ofreciendo una media muy superior a la de las empresas de nueva creación

Los semilleros funcionan y la democracia económica demuestra una mayor resiliencia en la crisis. ¿Por qué no surgen más semilleros cooperativos y pequeñas cooperativas en general?

Crear una empresa no es fácil. Sigue siendo lento y pesado. Los emprendedores, los de verdad, buscan las formas más sencillas para empezar cuanto antes. Los gestores a los que te acercas te suelen recomendar lo que es más fácil para ellos: comunidades de bienes (generalmente, un desastre) o sociedades limitadas (que las hacen como churros). Pero llevan razón en una cosa: el tiempo de espera medio en el registro de cooperativas es mayor al que tienes que esperar en el registro mercantil, aunque en un caso como en otro, al fundar dispongas ya de un CIF provisional que te permita facturar.

La cuestión de fondo es que el gestor o el abogado suelen entender la cooperativa como una fórmula jurídica más, dando a entender que en realidad todos los emprendedores tienen los mismos objetivos, la misma cosmovisión y las mismas perspectivas. Todo lo más, si no te ven con mucho ánimo o posibilidades de crecer, te recomiendan hacer una comunidad de bienes.

Pero si hay algo no neutral en este mundo son las fórmulas jurídicas. A fin de cuentas, al optar entre modelos de empresa, optamos entre modelos de vida. No es lo mismo una sociedad limitada, que gira en torno a la propiedad del capital, que una cooperativa, donde la soberanía reside en los que trabajan en ella. Empresa jerárquica tradicional o democracia económica esto es por lo que en realidad estamos optando al elegir la forma legal de nuestra empresa. Y esto es lo que debería decirse a los emprendedores.

Cuando te equivocas y escoges la SL, queriendo funcionar democraticamente o simplemente, queriendo dedicar parte de tus beneficios a actividades sociales sin ánimo de lucro, llegan las madresmías y te ves abocado a un largo y pesado proceso de cambio de forma societaria que te llevará por el notario no pocas veces.

Tal vez deberíamos empezar a hablar de democracia económica, tomarla por bandera y buscar también ese perfil de emprendedor que no se imagina a si mismo bajo los tópicos del joven empresario, una figura tan desprestigiada ya como el joven político… seguramente con más razón.

Tal vez habría que quitar el monopolio de la palabra empresa a los que sueñan con reproducir, con ellos en la cima, los grandes monstruos corporativos. Devolverla a su dimensión humana y social: una empresa no es más que un taller, mayor o menor, donde nos unimos a otros en un proyecto para hacer cosas -no únicamente mercancías y servicios- organizados según un estilo de vida determinado que puede ser democrático o jerárquico-autoritario, estar centrado en los que trabajan o en las aportaciones de capital.

Tal vez así tendríamos más empresas porque más emprendedores se lanzarían a crearlas. Y lo que es seguro: tendríamos a más personas dedicadas al propósito de producir bienestar para sus comunidades.

«Semilleros cooperativos» recibió 1 desde que se publicó el sábado 24 de octubre de 2009 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] Arranca en un semillero de empresas para tener espacio barato, infraestructura garantizada y hacer red rapidamente con otros como tú. […]

Deja un comentario

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.