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«Sharing lies»: las 5 mentiras de la Sharing Economy

Poner las cosas en contexto no es dejar pasar cualquier cosa. Es tener también claro que el «hype» se está construyendo con algunas mentiras que se convertirán inevitablemente en decepciones. Estas son, a mi juicio, las cinco principales.

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topicos sharing
Hablar del mundo colaborativo hoy día tiene tanto peligro como caminar por arenas movedizas. Bajo el «sharing», el «compartir» y el «co-algo» se esconde un ancho campo minado de conceptos y fenómenos que se mezclan. Sumergirse hoy en el mundo de la economía colaborativa es, muchas veces, contradictorio y no deja de darte sorpresas.

Claro que existen clasificaciones y diccionarios que ponen orden y nos ayudan en la exploración y tampoco hay que olvidar que todo esto forma parte de un proceso mucho más amplio, del cual el «compartir» consumos y acceso a recursos es solo una muy pequeña y superficial parte, dentro de cambios y perspectivas muy potentes.

Pero poner las cosas en contexto no es dejar pasar cualquier cosa. Es tener también claro que el «hype» se está construyendo con algunas mentiras que se convertirán inevitablemente en decepciones. Estas son, a mi juicio, las cinco principales:

  1. airbnb comunidadLas plataformas son comunidades. Mentira. Sea cual sea la definición de comunidad que tomemos, airbnb, Uber, zipcar, blablacar y los muchísimos clones de todos ellos, no son comunidades. Adherir a unas condiciones de uso ni siquiera puntúa para «community standard». Seamos sinceros, la gran mayoría de plataformas de consumo colaborativo son mercados. Mercados de trueque unos, mercados sin ánimo de lucro otros, mercados de trabajo tradicionales algunos otros e incluso mercados de restauración… pero mercados a fin de cuentas: lugares donde se hacen transacciones, aunque unas veces sean más o menos baratas y otras a precio cero. Pero mercados. Y un mercado es una cosa completamente distinta de una comunidad y provee de experiencias que no se parecen en nada. ¿O de verdad vamos a creer que del mundo estartupero cabía esperar algo diferente a un «Welcome to the jungle»?
  2. eat withLa «sharing economy» genera un consumo consciente. Mentira. Se nos dice que es mejor reutilizar que ser compradores compulsivos y que es hora de ser conscientes de nuestro consumo. Es cierto. Pero si el boom de la sharing economy coincide con la crisis económica más larga de la historia del capitalismo no es por casualidad. Con la clase media viendo su poder adquisitivo menguado la sharing ha crecido porque ofrece mantener algo parecido al nivel de vida de los «años buenos». Viajar, pero quedándose en la habitación de un desconocido o en un hotelito turístico fuera de la regulación estatal; salir a cenar fuera, pero al piso de un chef que la organiza en vez de a un restaurante; ir en taxi, pero pagando menos porque el taxista trabaja en negro y el coche es particular. Una vez más todo eso está muy bien. Pero el argumento es falaz. No creo que sea más consciente un consumo que saca partido de la precarización de la gente y las chapuzas que tantas personas han tenido que hacer para sobrevivir a la crisis.

    Eso sí. Lo han pintado con un poco de amnesia y le han puesto nuevas etiquetas para seguir siendo cool. Uno de los tantos ejemplos es la moda vintage, porque compartir la ropa de tus hermanos/as no es lo mismo que si la compras de segunda mano. Si la chaqueta era de tu prima no estabas a la moda en cambio ahora sí, la ropa y accesorios de segunda mano pasaron de la mirada de reojo a lo cool y lo más seguro es que te pidan la dirección o portal web de la tienda para ir a por los bolsos. No es que la obsesión por comprar, el famoso consumismo, haya desaparecido. Simplemente se ha adaptado y puesto en valor cosas que miraba mal por ser «de pobres». El Rastro de toda la vida que antes querían reubicar, ahora se convierte en el paseo obligatorio de los domingos, las tiendas que antes se encontraban en calles escondidas ahora reaparecen en el mapa de lo exclusivo y son lo más de lo más.

  3. fabcafeLa «sharing economy» es un nuevo modo de producción. Mentira. Presentar como parte de la «sharing economy» la producción p2p es querer confundir las cosas haciendo iguales formas de generar riqueza que son muy distintas y desdibujando lo que de verdad representa el p2p.

    El centro de la producción p2p es la creación de comunal. Es eso lo que transforma la naturaleza del capital y del mercado. ¿Pero realmente eso es así en las miles de «Uberes» que salen al mercado de capital riesgo? ¿Crea airbnb algo siquiera parecido a un procomún? Evidentemente, no. Y confundir las cosas solo lleva a que pierda significado lo que más importa. Citando a Natalia:

    El consumo colaborativo no hace parte de la transición hacia un modo de producción p2p si no está en el marco del desarrollo del comunal y la producción p2p, del mismo modo que el cooperativismo de consumo no genera sentido democrático para una economía si no es en el marco de un tejido industrial cooperativo.

  4. airbnb barcelonaLas empresas de la «sharing economy» promueven la actividad económica desplazando el capitalismo y promoviendo un uso nuevo de la ciudad. Mentira. Si estudiamos el «efecto airbnb» en una ciudad como Barcelona veremos que nos aleja, y mucho, de la «sharing city». La diferencia entre airbnb y Hilton no es ni siquiera la diferencia entre una empresa de economía directa y una gran corporación ineficiente a fuerza de sobre-escala. Airbnb, Uber, Blablacar y otras no están impulsando la sustitución con PYMEs independientes del tejido industrial de macroempresas cuya descomposición está desertizando productivamente a las ciudades.

    De hecho, como apuntaba Bruce Sterling, al promover modelos altamente centralizados encajan e impulsan lo peor de las «smart cities», fomentando la precarización y restando soberanía a las personas y a la ciudad como un todo. Como nos decía el mismo Sterling, «¿crees que San Francisco o cualquiera de las grandes ciudades americanas dejaría que su nuevo sistema de taxis dependiera de una empresa cuyo centro está en Barcelona?».

  5. manifestacion conductores uberLa actividad de las empresas de la «sharing economy» fortalece los lazos comunitarios y ayuda a resistir los efectos sociales de la crisis. Mentira. El tipo de relaciones humanas que construyen las plataformas más conocidas de la «sharing» lejos de generar comunidad, de establecer lazos que fomenten la cohesión social, por el lado de la oferta apuntalan la economía de la precarización, la chapuza y el «todo vale», mientras que por el de la demanda eliminan la necesidad de colaboración y relación humana real sustituyéndola por la interacción a través de una plataforma. Por eso, como decía hace poco Caro en una charla:

    [ni siquiera] es suficiente con desarrollar independencia de plataformas centralizadas. La simple solución a nuestros problemas de acceso a bienes o servicios a partir del compartir, no genera el tipo de interrelaciones y responsabilidades que caracterizan al comunal. Al revés, por lo general, la mediatización de plataformas en el intercambio, nos exime de la responsabilidad de construir relaciones, de observar necesidades comunitarias y organizarnos para darles respuesta.

¿Entonces la «sharing economy» es mala?

car sharingNo. En absoluto. Solo que hay que distinguir y no aceptar las mentiras del «hype» acríticamente y para todos los casos. Hay modelos de «coach surfing» realmente comunitarios que no generan los desastres de airbnb. Hay modelos de «car sharing» que no pretenden venderse como un modo de producción alternativo y que supieron evolucionar de lo comunitario a la empresa para desde ahí integrarse a los servicios públicos ayudando a reducir el tráfico. Porque en realidad, el principal aporte de la «sharing economy» es transmitir una cultura del uso eficiente de los productos de consumo duradero.

Así que creo que hay que poner a la «sharing economy» en contexto, no perder la mirada crítica sobre el discurso de sus empresas y sobre todo no olvidar que si aporta a cambios de cierto calado no será por intentar abarcar más de lo que realmente es, sino por situarse en una perspectiva más profunda.

««Sharing lies»: las 5 mentiras de la Sharing Economy» recibió 31 desde que se publicó el Miércoles 4 de Marzo de 2015 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Mayra Rodríguez Singh.

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